Capitulo 6

2/11/12

Hola, hola gente buena y maravillosa que está leyendo esto. Solo venía a entregaros el capitulo 6. Un capitulo que  ami particularmente me encanta, y no porque lo haya escrito yo Jajaj. Bueno espero que os guste, comentad si podeis y eso, besos ;)

-¿Quiénes sois? Y no finjas que no puedes hablar – Le pregunta después de escupir un poco de sangre.
-Soy Atara y este es mi hermano Kai – responde la chica que ha dejado de gemir. Ya decía yo, seguro que gritaba para que sintiera lástima, que pena casi lo consigue.
 – Por favor no nos hagáis daño a mi hermano y a mí, os responderemos a todas las preguntas que tengáis si a cambio nos perdonáis la vida.
Veo en su cara la desesperación, ella es un año o dos mayor que el hermano y lo único que intenta es protegerlo. Me siento fatal por atacarles, aunque tengo claro que mejor su vida que le mía. Aceptamos su trato, les sacamos las flechas y le curamos las heridas con lo poco que tenemos alrededor.
 El sol empieza a colocarse en el cielo, y nosotros nos sentamos para atacarles con todas las preguntas que tenemos.
-¿Por qué queríais matarnos? – empieza Darío…..,           a no ser que tenga una pregunta que no pueda callarme, dejare que sea él el que entable la conversación.
-No queríamos mataros – responde Kai, ¡¡como si lo que pretendiesen era jugar a las casitas!!
-A ¿no?.... ¿Y qué pretendíais?
-Bueno si, pretendíamos mataros para eliminar la energía de la Tierra, venís de allí ¿no?. - Los dos asentimos perplejos, después de la afirmación de que nos querían matar – os explicaré la historia.
 Y comienza a contárnosla – Siempre ha existido tres dimensiones por así decirlo. Tres reinos, uno es el vuestro, el lugar al que llamáis Tierra; otro que es el nuestro al que llamamos Even y el tercero está en medio de ambos y no es nada. Es como donde van las almas muertas a reunirse tras la vida. Hace unos 14 años cuando nacisteis se liberó una gran energía. Bueno no es muy usual que nazcan dos niños creados por los elementos de agua y fuego.
-Perdona pero no te entiendo ¿nosotros? ¿Nacimos de qué? – le interrumpo asombrada
-¿vosotros no sois hermanos? – me pregunta extrañada
-No, yo soy Alex y tengo un hermano, Elliot, estoy segura que vino con nosotros a Even pero lo perdimos, se soltó de mi mano y supongo que no sé se perdió. Él es Dario, un amigo de Elliot
-Hola – responde Dario, con una sonrisa como si hablara con un borracho.
- Alexandra y Elliot, los hermanos sin apellidos. Vale lo de tu hermano es simple cayó en el lado opuesto al que caísteis vosotros, pero eso déjalo para el final. Bien te explico lo del nacimiento. – Y sigue con su historia – Cada cierto tiempo los elementos dan lugar a un ser, a una persona a la que nosotros llamamos Celestial porque parece nacido de los dioses, en pocas palabras Alexandra no eres humana.
Hace una pausa y yo intento asimilar la información. Estoy paralizada con los ojos abiertos como platos y la boca abierta de par en par. ¿No soy humana?..... tengo corazón, un cerebro, huesos reales; lloro, río, me enfado; dos ojos, una nariz… Aparentemente lo parezco, ¿Cómo no voy a serlo? Atara sigue explicándome al ver el miedo en mis ojos.
 – No significa que no seas normal. De hecho lo eres, solo que no naciste del vientre de una humana, los elementos, bosque; aire, agua y fuego están vivos aunque no lo veamos. Son humanos comen, ríen y se enamoran y tienen hijos. Normalmente crean a uno solo, pero hay excepciones en las que se crean gemelos o mellizos, pero nunca jamás en la historia se había conocido no uno,  ¡sino dos hijos! del agua y el fuego, los dos elementos más poderosos. Significa que en cierto modo eres humana pero con dones sobre naturales. ¿Lo entiendes?
-Bueno no mucho, pero ya me voy haciendo a la idea – digo tratándome de convencer de que Atara está loca, aunque yo mejor que nadie se que dice cien por cien verdad, y nada más que verdad. Me cuesta asimilar esta información. Dario me acaricia la mano, para tranquilizarme pero sé que no lo conseguirá, que nadie me tranquilizará….
 No estaré tranquila hasta que procese del toda la información,….. y me llevará unos días,  ¡ puede que semanas !.
 Tendré mucho tiempo para pensar por la noche, desvelada y mientras esas pesadillas me atacan.
- Dices que Elliot y yo somos mellizos, entonces…… ¿porque él es un año mayor que yo?
-Eso es lo que os hacen creer, pero verás,  cuando os llevaron a la Tierra por razones desconocidas para todo el mundo, os pusieron edades diferentes por si alguna vez os encontraban no sospecharán quienes eran realmente.
- ¿Y quién nos iba a buscar? – pregunto
- Alguien como ELLA. Ella es la que lo controla todo. Es como la bruja mala del cuento de Blancanieves. O el mismo demonio. Bueno eso contesta a vuestra pregunta ¿tenéis más?
-Sigo sin saber porque querías matarnos…., bueno a Alex y su hermano –insiste Dario; parece más preocupado que yo.
-Porque cuando ellos nacieron los elementos liberaron mucha energía que se dispersó y acabó concentrada en la Tierra, y sin darnos cuenta los mundos están destruyéndose entre sí. Gran parte de esa energía procede del interior de los hermanos y creen que si os matamos tendremos una oportunidad de que nuestro mundo gane. Pero tranquilos no vamos a mataros, nos habéis ayudado y estamos en deuda con vosotros. Además, me caéis bien – y luego pone una mirada muy seductora y se fija en los ojos de Dario, quien se pone muy rojo y aprieta más mi mano.
-Pongámonos en  marcha ¿Dónde aterrizasteis? – me pregunta su hermano
-En un bosque espeluznante – respondo; me entra un escalofrío al recordar aquel paisaje
-El bosque negro, su lado opuesto es El Laberinto SinRetorno, vamos – nos dice Kai, se levanta, y camina como si no le hubiera disparado con mi flecha en su muslo.
Durante el camino Atara nos explica que son una raza de humanos de un nombre muy difícil de pronunciar, que se curan muy rápido. Por ejemplo les haces un corte con un cuchillo en la cara y a los cinco minutos como mucho, ha desaparecido.
 Yo que según Atara nazco de unos elementos sobrenaturales y se supone que soy todopoderosa y…. sin embargo, me llevo una raja en el brazo y no cura. ¡¡ Chiquita suerte la mía!!.
 También le pregunto por qué me parece estar cada vez más lejos del final de la pradera. Me explica que este sitio se llama la Pradera Interminable, está hechizada y hace que tu visión vea el final cada vez más lejos quitándote las esperanzas de salir de aquí, haciendo que te rindas al abrazo de la muerte. Era lo que Dario me recordaba, que este sitio tiene peligros que no podemos ver. Andamos unos cinco minutos y ya estamos al  pie de otra selva, idéntica a la que dejamos atrás y nos adentramos.
Acordamos reunirnos aquí, ya que nos hemos repartido el trabajo:  Atara buscará un refugio en los árboles, Dario buscará agua, Kai creo que se quedará aquí fabricando utensilios o armas, o no sé qué y yo voy a cazar.
 Me permito cazar en un radio de medio kilómetro del punto de encuentro. Camino con los ojos bien abiertos a ver qué consigo para comer. Me detengo un momento y disfruto empapándome de lo que más me gusta, la naturaleza. Veo dos jabalís y una serpiente; los mato a los tres. La serpiente la dejo porque no me acuerdo muy bien pero creo recordar que esta es venenosa. Tan venenosa que con solo rozarte la piel te produce una parálisis de las extremidades inferiores durante una hora o dos; nada letal. Vuelvo al punto de encuentro, a pesar de que me gustaría seguir vagando por la jungla durante un par de horas más.
 Al llegar veo unas cestas tejidas con plantas, seguramente tejidas por Kai. Pero no está, no hay nadie. Escucho el trote de caballos venir de lo lejos. ¿Caballos? ¿En la jungla? Es imposible. Cada vez me planteo más si no tengo alguna conmoción cerebral….. o que el polen de las flores me está haciendo alucinar como era de esperar. Cada vez están más cerca y distingo una silueta humana sobre el caballo. Ya están a mi lado. Son dos hombres sobre sus animales, vestidos con ropas lujosas y decorados por joyas preciosas que relucen con destellos escarlatas. Uno es alto y algo rechoncho, con el pelo bastante largo y pelirrojo. El otro es un poco más bajo y mucho más musculoso, su pelo está cortado al rape como un militar, se distingue que es rubio y tiene en la mejilla una fea marca de quemadura. Este segundo me mira fijamente, desenvaina su espada e intenta atacarme. Por puro reflejo me tiro al suelo y su espada sólo me hace un pequeño corte en la espalda. De entre los árboles aparecen Atara, Kai y Dario. Atara se dirige al hombre pelirrojo sin decir palabra pero con la cara llena de rabia. Desenvaina la espada de éste y señala al que me atacó
-Como nos ataqueis, iré yo misma a decirle a ELLA  que os ejecute, por estropear una importante misión. – dice Atara, le da un nalgada al caballo y los dos hombres desaparecen entre la densa vegetación sin decir una palabra, como si el viento se los llevase y solo fueran un mal sueño
- Son como vuestros policías y vosotros para ellos, unos fugitivos de la ley, ¿estás bien? – Ayuda a levantarme y ve mi minúscula herida
 – Ahora soy yo la que tiene que curarte – me dice con una sonrisa llena de dulzura.
Asiento y le devuelvo la sonrisa. Recogemos las cesta que, efectivamente había tejido Kai y vamos a un lugar de refugio que ha hecho Atara. Está pegado a un barranco y un laguito con su pequeña cascada. Atara ha puesto varias plantas construyendo así un techo entre dos árboles. Me sientan y me lavan la herida entre los dos hermanos, me dicen que es mejor dejarla al aire libre para que se cierre. Yo no soy muy buena sanadora así que como no puedo discutir obedezco y sin protestar; no me duele casi nada.
 Llenan las cestas de agua del laguito, quitan la piel a los jabalíes y encienden un fuego para asar la carne. Cuando la pruebo descubro que está más rica de lo que había pensado, creía que sería muy seca y demasiado fuerte, pero está estupenda. Nos hemos sentados formando un circulo casi perfecto alrededor del fuego. Guardamos unos minutos de silencio y  éste es interrumpido por Atara que nos cuenta anécdotas divertidas sobre su vida vagando por los diferentes pueblos y conociendo a diferentes criaturas. Me hace mucha gracia una historia de cuando caminaban por un pueblo desconocido ella y su hermano, contaba que Kai, que tenía mucha hambre, decidió tocar en una casa a pedir algo. Les abrió la puerta una señora mayor, dice que desde el instante en que se asomó ya notaban que era algo rara,  pero no sabía el qué. Les dio comida en cantidad y una cama para pasar la noche. A Kai le inquietaba la capucha que llevaba la señora durante día y noche. Se hospedaron en la casa unos días y seguía sospechando, por qué nunca dejaba ver la parte de atrás de la cabeza.
 Una noche tras acabar la cena se ofreció  a lavar los platos. Mientras la anciana colocaba los platos secos en las estanterías de la cocina, Kai le retiró con sumo cuidado la capucha sin que la mujer se diera cuenta. Dio un salto hacia atrás y gritó como una niña pequeña (según dice Atara) al ver la parte trasera de la cabeza de la anciana. El recogido de su pelo tenía una forma extraña, formaba una cara con expresión enfadada. Kai pensó que eran las legendarias criaturas bipolares que tenían tanto dos caras como dos cerebros. Después de la confusión de Kai la anciana se ofendió y les echó de la casa. Incluso en este sitio es una auténtica rareza tener dos cabezas.
Me rio con ganas, porque tiene gracia, ….me rio, como si fuera la primera vez en muchos años y me sienta estupendamente bien.
Quitando el ligero dolor de la espalda, que los habitantes de este sitio quieren matarnos, la búsqueda de Elliot, el que estamos en otra dimensión y  en que esto no es lo suficientemente malo comparándolo con que cuando llegue a casa me echarán un buen broncote, es como estar de acampada en el bosque con Liam contando historias alrededor del fuego, a la luz de la luna….. Es como estar en un sueño.
 Sin embargo el dolor que sufro al intentar incorporarme me devuelve a la realidad. Se me escapa un grito de dolor, cuando Atara me levanta la camiseta. Veo la cara de Dario, y está preocupado; se muerde el labio y mira a otro lado. Él y Atara habían hablado antes y yo, supuse que intentaban idear un buen plan para encontrar a Elliot (ya que yo no es que sea muy brillante) pero creo que le dijo algo más que no quieren contarme. No me gusta que guarden secretos. Mi punto fuerte es desquiciar a los demás hasta sacarles la información que necesito. Un incordio de niña (como solía decir mi abuela paterna).
-¿Qué está pasando? – Les pregunto intentando ponerme seria pero el dolor me hace poner una mueca
 – Sabes algo que no me cuentas, creí que podía confiar en ti. – digo ahora dirigiéndome directamente a Dario. Se obliga a mirarme a los ojos y se le rayan. En pocos segundos, una lágrima le recorre la mejilla, y un pequeño sollozo la acompaña.
-Lo siento, te dije, te prometí que no dejaría que te pasara nada malo, pero no lo he cumplido mientras Atara y yo… - deja la frase sin acabar y mira al suelo – lo siento-  y se interrumpe por un sollozo
-Atara explícamelo, por favor – le suplico
-Verás… - comienza pero le cuesta hablar – la espada del hombre parece que estaba envenenada, y al rozarte…… te envenenó obviamente. Es un veneno poco común aunque se conoce una cura, pero vale cara.
- Dicen que el precio que los dioses le han puesto, es el de un alma oscura, y creo que se cómo conseguirla y como curarte para salvarte la vida. Tengo un brebaje que te deja inconsciente unos dos días, pensábamos dártelo y dejarte bajo los cuidados de Kai mientras lo conseguíamos, bueno, Dario te lo conseguiría…..- se le quiebra la voz al final de la frase, mira al suelo y luego directamente a mis ojos, y dice sin vacilar – Yo tendré que entregar mi vida…..


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