Hola, hola gente buena y maravillosa que está leyendo esto. Solo venía a entregaros el capitulo 6. Un capitulo que ami particularmente me encanta, y no porque lo haya escrito yo Jajaj. Bueno espero que os guste, comentad si podeis y eso, besos ;)
-¿Quiénes
sois? Y no finjas que no puedes hablar – Le pregunta después de escupir un poco
de sangre.
-Soy
Atara y este es mi hermano Kai – responde la chica que ha dejado de gemir. Ya
decía yo, seguro que gritaba para que sintiera lástima, que pena casi lo
consigue.
– Por favor no nos hagáis daño a mi hermano y
a mí, os responderemos a todas las preguntas que tengáis si a cambio nos
perdonáis la vida.
Veo
en su cara la desesperación, ella es un año o dos mayor que el hermano y lo
único que intenta es protegerlo. Me siento fatal por atacarles, aunque tengo
claro que mejor su vida que le mía. Aceptamos su trato, les sacamos las flechas
y le curamos las heridas con lo poco que tenemos alrededor.
El sol empieza a colocarse en el cielo, y
nosotros nos sentamos para atacarles con todas las preguntas que tenemos.
-¿Por
qué queríais matarnos? – empieza Darío…..,
a no ser que tenga una pregunta que no pueda callarme, dejare que sea él el que
entable la conversación.
-No
queríamos mataros – responde Kai, ¡¡como si lo que pretendiesen era jugar a las
casitas!!
-A
¿no?.... ¿Y qué pretendíais?
-Bueno
si, pretendíamos mataros para eliminar la energía de la Tierra, venís de allí
¿no?. - Los dos asentimos perplejos, después de la afirmación de que nos
querían matar – os explicaré la historia.
Y comienza a contárnosla – Siempre ha existido
tres dimensiones por así decirlo. Tres reinos, uno es el vuestro, el lugar al
que llamáis Tierra; otro que es el nuestro al que llamamos Even y el tercero
está en medio de ambos y no es nada. Es como donde van las almas muertas a
reunirse tras la vida. Hace unos 14 años cuando nacisteis se liberó una gran
energía. Bueno no es muy usual que nazcan dos niños creados por los elementos
de agua y fuego.
-Perdona
pero no te entiendo ¿nosotros? ¿Nacimos de qué? – le interrumpo asombrada
-¿vosotros
no sois hermanos? – me pregunta extrañada
-No,
yo soy Alex y tengo un hermano, Elliot, estoy segura que vino con nosotros a
Even pero lo perdimos, se soltó de mi mano y supongo que no sé se perdió. Él es
Dario, un amigo de Elliot
-Hola
– responde Dario, con una sonrisa como si hablara con un borracho.
-
Alexandra y Elliot, los hermanos sin apellidos. Vale lo de tu hermano es simple
cayó en el lado opuesto al que caísteis vosotros, pero eso déjalo para el
final. Bien te explico lo del nacimiento. – Y sigue con su historia – Cada
cierto tiempo los elementos dan lugar a un ser, a una persona a la que nosotros
llamamos Celestial porque parece nacido de los dioses, en pocas palabras
Alexandra no eres humana.
Hace
una pausa y yo intento asimilar la información. Estoy paralizada con los ojos
abiertos como platos y la boca abierta de par en par. ¿No soy humana?.....
tengo corazón, un cerebro, huesos reales; lloro, río, me enfado; dos ojos, una
nariz… Aparentemente lo parezco, ¿Cómo no voy a serlo? Atara sigue explicándome
al ver el miedo en mis ojos.
– No significa que no seas normal. De hecho lo
eres, solo que no naciste del vientre de una humana, los elementos, bosque;
aire, agua y fuego están vivos aunque no lo veamos. Son humanos comen, ríen y
se enamoran y tienen hijos. Normalmente crean a uno solo, pero hay excepciones
en las que se crean gemelos o mellizos, pero nunca jamás en la historia se
había conocido no uno, ¡sino dos hijos!
del agua y el fuego, los dos elementos más poderosos. Significa que en cierto
modo eres humana pero con dones sobre naturales. ¿Lo entiendes?
-Bueno
no mucho, pero ya me voy haciendo a la idea – digo tratándome de convencer de
que Atara está loca, aunque yo mejor que nadie se que dice cien por cien
verdad, y nada más que verdad. Me cuesta asimilar esta información. Dario me
acaricia la mano, para tranquilizarme pero sé que no lo conseguirá, que nadie
me tranquilizará….
No estaré tranquila hasta que procese del toda
la información,….. y me llevará unos días,
¡ puede que semanas !.
Tendré mucho tiempo para pensar por la noche,
desvelada y mientras esas pesadillas me atacan.
-
Dices que Elliot y yo somos mellizos, entonces…… ¿porque él es un año mayor que
yo?
-Eso
es lo que os hacen creer, pero verás, cuando os llevaron a la Tierra por razones
desconocidas para todo el mundo, os pusieron edades diferentes por si alguna
vez os encontraban no sospecharán quienes eran realmente.
-
¿Y quién nos iba a buscar? – pregunto
-
Alguien como ELLA. Ella es la que lo controla todo. Es como la bruja mala del
cuento de Blancanieves. O el mismo demonio. Bueno eso contesta a vuestra
pregunta ¿tenéis más?
-Sigo
sin saber porque querías matarnos…., bueno a Alex y su hermano –insiste Dario;
parece más preocupado que yo.
-Porque
cuando ellos nacieron los elementos liberaron mucha energía que se dispersó y
acabó concentrada en la Tierra, y sin darnos cuenta los mundos están
destruyéndose entre sí. Gran parte de esa energía procede del interior de los
hermanos y creen que si os matamos tendremos una oportunidad de que nuestro
mundo gane. Pero tranquilos no vamos a mataros, nos habéis ayudado y estamos en
deuda con vosotros. Además, me caéis bien – y luego pone una mirada muy
seductora y se fija en los ojos de Dario, quien se pone muy rojo y aprieta más
mi mano.
-Pongámonos
en marcha ¿Dónde aterrizasteis? – me
pregunta su hermano
-En
un bosque espeluznante – respondo; me entra un escalofrío al recordar aquel
paisaje
-El
bosque negro, su lado opuesto es El Laberinto SinRetorno, vamos – nos dice Kai,
se levanta, y camina como si no le hubiera disparado con mi flecha en su muslo.
Durante
el camino Atara nos explica que son una raza de humanos de un nombre muy
difícil de pronunciar, que se curan muy rápido. Por ejemplo les haces un corte
con un cuchillo en la cara y a los cinco minutos como mucho, ha desaparecido.
Yo que según Atara nazco de unos elementos
sobrenaturales y se supone que soy todopoderosa y…. sin embargo, me llevo una
raja en el brazo y no cura. ¡¡ Chiquita suerte la mía!!.
También le pregunto por qué me parece estar
cada vez más lejos del final de la pradera. Me explica que este sitio se llama
la Pradera Interminable, está hechizada y hace que tu visión vea el final cada
vez más lejos quitándote las esperanzas de salir de aquí, haciendo que te
rindas al abrazo de la muerte. Era lo que Dario me recordaba, que este sitio
tiene peligros que no podemos ver. Andamos unos cinco minutos y ya estamos al pie de otra selva, idéntica a la que dejamos
atrás y nos adentramos.
Acordamos
reunirnos aquí, ya que nos hemos repartido el trabajo: Atara buscará un refugio en los árboles,
Dario buscará agua, Kai creo que se quedará aquí fabricando utensilios o armas,
o no sé qué y yo voy a cazar.
Me permito cazar en un radio de medio
kilómetro del punto de encuentro. Camino con los ojos bien abiertos a ver qué
consigo para comer. Me detengo un momento y disfruto empapándome de lo que más
me gusta, la naturaleza. Veo dos jabalís y una serpiente; los mato a los tres.
La serpiente la dejo porque no me acuerdo muy bien pero creo recordar que esta
es venenosa. Tan venenosa que con solo rozarte la piel te produce una parálisis
de las extremidades inferiores durante una hora o dos; nada letal. Vuelvo al punto
de encuentro, a pesar de que me gustaría seguir vagando por la jungla durante
un par de horas más.
Al llegar veo unas cestas tejidas con plantas,
seguramente tejidas por Kai. Pero no está, no hay nadie. Escucho el trote de
caballos venir de lo lejos. ¿Caballos? ¿En la jungla? Es imposible. Cada vez me
planteo más si no tengo alguna conmoción cerebral….. o que el polen de las
flores me está haciendo alucinar como era de esperar. Cada vez están más cerca
y distingo una silueta humana sobre el caballo. Ya están a mi lado. Son dos
hombres sobre sus animales, vestidos con ropas lujosas y decorados por joyas
preciosas que relucen con destellos escarlatas. Uno es alto y algo rechoncho,
con el pelo bastante largo y pelirrojo. El otro es un poco más bajo y mucho más
musculoso, su pelo está cortado al rape como un militar, se distingue que es
rubio y tiene en la mejilla una fea marca de quemadura. Este segundo me mira
fijamente, desenvaina su espada e intenta atacarme. Por puro reflejo me tiro al
suelo y su espada sólo me hace un pequeño corte en la espalda. De entre los
árboles aparecen Atara, Kai y Dario. Atara se dirige al hombre pelirrojo sin
decir palabra pero con la cara llena de rabia. Desenvaina la espada de éste y
señala al que me atacó
-Como
nos ataqueis, iré yo misma a decirle a ELLA
que os ejecute, por estropear una importante misión. – dice Atara, le da
un nalgada al caballo y los dos hombres desaparecen entre la densa vegetación
sin decir una palabra, como si el viento se los llevase y solo fueran un mal
sueño
-
Son como vuestros policías y vosotros para ellos, unos fugitivos de la ley,
¿estás bien? – Ayuda a levantarme y ve mi minúscula herida
– Ahora soy yo la que tiene que curarte – me
dice con una sonrisa llena de dulzura.
Asiento
y le devuelvo la sonrisa. Recogemos las cesta que, efectivamente había tejido
Kai y vamos a un lugar de refugio que ha hecho Atara. Está pegado a un barranco
y un laguito con su pequeña cascada. Atara ha puesto varias plantas
construyendo así un techo entre dos árboles. Me sientan y me lavan la herida
entre los dos hermanos, me dicen que es mejor dejarla al aire libre para que se
cierre. Yo no soy muy buena sanadora así que como no puedo discutir obedezco y
sin protestar; no me duele casi nada.
Llenan las cestas de agua del laguito, quitan
la piel a los jabalíes y encienden un fuego para asar la carne. Cuando la
pruebo descubro que está más rica de lo que había pensado, creía que sería muy
seca y demasiado fuerte, pero está estupenda. Nos hemos sentados formando un
circulo casi perfecto alrededor del fuego. Guardamos unos minutos de silencio
y éste es interrumpido por Atara que nos
cuenta anécdotas divertidas sobre su vida vagando por los diferentes pueblos y
conociendo a diferentes criaturas. Me hace mucha gracia una historia de cuando
caminaban por un pueblo desconocido ella y su hermano, contaba que Kai, que
tenía mucha hambre, decidió tocar en una casa a pedir algo. Les abrió la puerta
una señora mayor, dice que desde el instante en que se asomó ya notaban que era
algo rara, pero no sabía el qué. Les dio
comida en cantidad y una cama para pasar la noche. A Kai le inquietaba la
capucha que llevaba la señora durante día y noche. Se hospedaron en la casa
unos días y seguía sospechando, por qué nunca dejaba ver la parte de atrás de
la cabeza.
Una noche tras acabar la cena se ofreció a lavar los platos. Mientras la anciana
colocaba los platos secos en las estanterías de la cocina, Kai le retiró con
sumo cuidado la capucha sin que la mujer se diera cuenta. Dio un salto hacia
atrás y gritó como una niña pequeña (según dice Atara) al ver la parte trasera
de la cabeza de la anciana. El recogido de su pelo tenía una forma extraña,
formaba una cara con expresión enfadada. Kai pensó que eran las legendarias
criaturas bipolares que tenían tanto dos caras como dos cerebros. Después de la
confusión de Kai la anciana se ofendió y les echó de la casa. Incluso en este
sitio es una auténtica rareza tener dos cabezas.
Me
rio con ganas, porque tiene gracia, ….me rio, como si fuera la primera vez en
muchos años y me sienta estupendamente bien.
Quitando
el ligero dolor de la espalda, que los habitantes de este sitio quieren
matarnos, la búsqueda de Elliot, el que estamos en otra dimensión y en que esto no es lo suficientemente malo
comparándolo con que cuando llegue a casa me echarán un buen broncote, es como
estar de acampada en el bosque con Liam contando historias alrededor del fuego,
a la luz de la luna….. Es como estar en un sueño.
Sin embargo el dolor que sufro al intentar
incorporarme me devuelve a la realidad. Se me escapa un grito de dolor, cuando
Atara me levanta la camiseta. Veo la cara de Dario, y está preocupado; se
muerde el labio y mira a otro lado. Él y Atara habían hablado antes y yo,
supuse que intentaban idear un buen plan para encontrar a Elliot (ya que yo no
es que sea muy brillante) pero creo que le dijo algo más que no quieren
contarme. No me gusta que guarden secretos. Mi punto fuerte es desquiciar a los
demás hasta sacarles la información que necesito. Un incordio de niña (como
solía decir mi abuela paterna).
-¿Qué
está pasando? – Les pregunto intentando ponerme seria pero el dolor me hace
poner una mueca
– Sabes algo que no me cuentas, creí que podía
confiar en ti. – digo ahora dirigiéndome directamente a Dario. Se obliga a
mirarme a los ojos y se le rayan. En pocos segundos, una lágrima le recorre la
mejilla, y un pequeño sollozo la acompaña.
-Lo
siento, te dije, te prometí que no dejaría que te pasara nada malo, pero no lo
he cumplido mientras Atara y yo… - deja la frase sin acabar y mira al suelo –
lo siento- y se interrumpe por un
sollozo
-Atara
explícamelo, por favor – le suplico
-Verás…
- comienza pero le cuesta hablar – la espada del hombre parece que estaba
envenenada, y al rozarte…… te envenenó obviamente. Es un veneno poco común
aunque se conoce una cura, pero vale cara.
-
Dicen que el precio que los dioses le han puesto, es el de un alma oscura, y
creo que se cómo conseguirla y como curarte para salvarte la vida. Tengo un
brebaje que te deja inconsciente unos dos días, pensábamos dártelo y dejarte
bajo los cuidados de Kai mientras lo conseguíamos, bueno, Dario te lo
conseguiría…..- se le quiebra la voz al final de la frase, mira al suelo y
luego directamente a mis ojos, y dice sin vacilar – Yo tendré que entregar mi
vida…..
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