Quien no arriesga no gana, y prefiero irme arrepentida de haberlo hecho, que arrepentirme sin ni siquiera haberlo intentado.
Porque siempre habrá posibilidades de fallar, de fracasar, pero también existe la gran posibilidad de ganar y conseguirlo contra todo pronóstico.
No puedes simplemente no intentarlo porque el camino sea difícil o la meta se divise algo borrosa. ¿Y si lo hubieses intentado? Tal vez si te hubieses arriesgado, si hubieses sacrificado un poco de ti, lo habrías conseguido; conseguir ese premio por el has soñado desde niño.
¿Crees que a los que ahora admiras lo tuvieron fácil? Ellos empezaron como tú: seres insignificantes en el sector. Y ahora tienen lo que soñaban ¿por qué? Porque se han arriesgado sin importar lo demás. No escuches lo que los demás dicen, al final de la historia eres tú quién decide, el capítulo final no está escrito, esa parte te toca a ti.
Es tu futuro el que depende. Está en tus manos arriesgarte y hacer lo que te gusta o no tener el valor de lanzarte a la aventura de lo inseguro y morir preguntándote que hubiera pasado si... Pero recuerda, si lo intentas hay dos posibilidades: ganar o perder.
Si no lo haces solo hay una.
Hay que hacer siempre lo que te gusta,y tener el coraje de perseguir tus sueños. Un beso cielo! Nos leemos!
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