Nuestra historia comenzó como cualquier otra, con "érase una vez..." y lejanos reinos encantados. Todo era amor, ardientes miradas, sonrisas congeladas y una pasión descontrolada. Ya solo faltaba el "...y fueron felices y comieron perdices..." para cerrar el cuento.
Pero la historia, no había hecho más que empezar.
De momento todo seguía siendo amor y sonrisas.
De acuerdo: siguiente capítulo.
Las sonrisas son menos sinceras y el amor parece aburrirnos, y por más que te empujo a avanzar en la página, tú te quedas estancado donde estás. No es que alguna malvada bruja se interpusiera en nuestro final feliz; los villanos de la historia éramos nosotros mismos.
No sé como nunca te pudiste dar cuenta de que mientras tu escribías un verso, yo había completado una página.
La espera por saber si el nuestro era un final feliz como el de los demás cuentos de hadas, me estaba matando, y por más que te preguntaba si a ti también te mataba la espera, nunca respondías.
Y no es que yo corriese, es que tú no caminabas. Y no es que yo no lo intentase, es que nuestros caminos nunca se habían cruzado por casualidad.
La última página llegó; lástima que tuve que escribirla sola.
The End.
Está bueno :)
ResponderEliminar