-Decidme: ¿Con qué instrumento podemos viajar a cualquier lado, incluyendo pasado y futuro, sin que haga falta coger ningún vehículo? - Preguntó la anciana con una sonrisa juguetona en los labios, convencida de que sus dulces nietos fallarían la respuesta.
-Un reloj. - Respondió de inmediato el varón convencido de que había acertado con lo dicho. - Puedes atrasar o adelantar las horas, así avanzas y retrasas el tiempo. Y no precisas de tener que coger un vehículo.
-¿Opinas lo mismo? - Le preguntó la anciana a la chica.
Ella levantó la vista, tímida.
-Yo creo que es el libro. - Respondió insegura. - Nos puede llevar a cualquier parte, tanto al pasado y al futuro, como a dimensiones diferentes y mundos nunca vistos. El libro transporta tu mente sin que tengas que ni si quiera levantarte. - Sonrió ante su explicación, orgullosa.
La anciana la miró sorprendida.
-¡Eso es una locura! - Exclamó el chico, celoso.
-Pero es cierto. - Repuso la anciana. - El libro es el único instrumento con el que no solo viaja nuestro cuerpo, sino sobretodo nuestra mente.
que lindo :3
ResponderEliminarOhhhhhh que bonito. Me ha gustado mucho y encima es verdad
ResponderEliminarBesos, Andrea