Nunca lo dije en voz alta, tenía miedo.
Nunca te miraba en clase; siempre te observaba entrar en tu casa desde la fortaleza de mi ventana.
Nunca me gustaron tus amigos, ellos te convencían para pasarte horas riéndoos a mi costa.
Nunca me armé del valor suficiente para pedirte ir al baile de fin de curso conmigo; tenía miedo de que me rechazaras.
Nunca me sentaba delante tuyo, siempre detrás, así podía ver como tu cabello se rizaba a la altura de la nuca.
Nunca te pedí el número de teléfono; temía que si te llamaba no lo cogieras.
Nunca contemplé la posibilidad de que tú y yo pudiéramos ser algo más; no pensaba que quisieras.
Nunca quise sentirlo.
Nunca quise pensar que cometía un error.
Ahora mi mente cae, pozo sobre pozo. Desearía haber dicho tu nombre, haberte llamado desde mi ventana, al menos, una sola vez. Intento comprender lo que cruzaba por mi mente en aquel momento, intento buscarle origen a aquel miedo. Debería haber peleado si te quería, debería haber peleado.
Nunca te dejaré ir del todo.
Siempre andarás por un rincón de mi mente.
Nunca me perdonaré mi cobardía.
Nunca.
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Y esa es el pensamiento de hoy, inspirado en la canción "Heart" de The Pretty Reckless, una canción que me parece preciosa. Seguidme dejando canciones en los comentarios. Sé que me dejaron la canción de Demon de Imagine Dragons, y es una canción que me encanta y de la que escribiré un pensamiento en breve. Dejadme en los comentarios que os ha parecido y un beso enorme a todos y nos vemos en la próxima entrada.
Es una entrada preciosa :)
ResponderEliminarMe he sentido muy identificada, y se me han escapado un par de lagrimas :'(
Pero es precisa y venga para que no pienses que soy una cobarde te dire que lo mio acabo bien :D si jajajajajaja
Besos, Andrea