Capitulo 1

16/10/12

Hola! Bueno aqui os dejo el capitulo 1. Espero que os guste y me comenteis para ver que tal lo hago jeje. Besos



Eso es lo que he hecho estos dos últimos años es lo que he hecho evitarlos a cada uno de ellos, incluso a Liam que aunque me rompe el alma y aunque sea mi mejor amigo le he dado la espalda por miedo, por miedo a que esas pesadillas con esas horribles criaturas vuelvan a florecer.

 Parece que mi suerte cambia cuando bajo las escaleras de mi casa, Dario y Liam hacia mucho, muchísimo tiempo que no venían a casa pero han vuelto ¿Porqué? ¿Qué quieren? ¿Una explicación? ¿Torturarme con esos horribles recuerdos?

-¿Qué hacéis aquí? –Me apresuro a preguntar con voz dura sin haber terminado de bajar las escaleras

-Verás Alex… -Comienza Liam, sé que me va  a decir sobre aquella noche con aquellas criaturas, lo sé, lo conozco muy bien – Es sobre aquella noche sé que no querrás hablar de ella pero…

-No, por supuesto que no quiero hablar de ella ¿Entiendes? – No le dejo acabar y tras haber estallado subo corriendo las escaleras y me encierro en mi cuarto con un sonoro portazo. Se ve que han venido a ¿ayudarme? O lo que sea, tocan la puerta e intentan entrar pero no lo consiguen porque estoy apoyada en la puerta haciendo fuerza mientras les grito que me dejen en paz, mientras lagrimones corren por mis rojas mejillas.

-Alex, por favor, solo quiero hacerte unas preguntas – Dice Dario, abro la puerta e intento calmar mi llanto (no me gusta que nadie me vea llorar) para empezar a hablar, acusar.

-No, no quieres hacerme unas preguntas, quieres aprovecharte de la tonta hermana de mi mejor amigo ¿sabes? He crecido y si me siguen aterrando esas criaturas ¿crees que me fue fácil? tú podrás vivir con ello y no tener miedo incluso puede fascinarte pero a mí no ¿entiendes? – Digo pero a pesar de que he hecho lo imposible por no llorar rompo en lágrimas y caigo de rodillas sin haber terminado de cerrar la puerta por lo que los tres chicos que hay frente a mí pueden verme.

-Lo siento Alex, de verdad yo también lo pasé y eres mi hermana pequeña tendría que haberte ayudado, de verdad, ahora me doy cuenta de que eres muy importante para mí – De repente paro de sollozar tras las palabras de Elliot, ahora me doy cuenta, ya era hora, pero estos son los momentos por los que vale la pena ser la hermana pequeña de un tontorrón como él, aunque jamás se lo confesaría, ni loca. – Pero debemos superarlo e intentar averiguar el por qué y no lo niegues porque sé que de todos nosotros tú eres la que se lo ha preguntado con más insistencia – Vale tiene razón y está usando vocabulario algo que solo utiliza cuando se trata de algo que de verdad le importa así que ¿Por qué no?

-De acuerdo que es lo que tengo que hacer – Digo, mientras me pongo en pie ágilmente

-Queremos acampar en el bosque justo en el sitio donde teníamos el campamento de antes, si, hoy hace dos años exactamente de todo aquello y tenemos la corazonada de que volverán por un motivo u otro y estaremos esperándoles – Me responde Dario, su voz, no sé por qué pero me tranquiliza igual que lo hacía la voz de mi padre. Yo asiento con la cabeza.

 Sonrío y vuelvo a asentir cuando me ofrece la mano para no tener que formular la pregunta: ¿Amigos? Las siguientes horas las pasamos en el bosque teniendo las tiendas, hemos puesto dos una para Dario y Liam y otra para Elliot y para mí; hacemos un fuego, no muy grande ni pequeño lo suficiente para calentarnos por la noche, aunque no parece hacernos falta porque hace muchísimo calor; preparamos la comida, yo salgo a cazar los perros salvajes que hay por el camino. Son las nueve, las diez, las once y ahora ya son las doce, y se escucha aquel siseo. Agarro con firmeza la mano de Liam que es la que tenía más cerca y aprieto los dientes para que no se me escape un grito de terror.

¡Ahí está! La recordaba más alta pero no podría olvidar su repugnante cara. Es esa criatura que me aterra por las noches, la que casi devora el rostro de mi hermano y a la que deseo más que nada clavarle mis flechas en su cuello una y otra vez. Se está acercando lentamente, sospecho que hay cientos de ellos más tras los altos árboles. Nosotros retrocedemos poco a poco, poniéndonos cerca de la hoguera y nunca dejando de mirar a los negros ojos de la criatura. No sé por qué siento el impulso y levanto el arco en dirección al cuello del demonio, pero, Liam al que todavía le agarro la mano (con tanta fuerza que creo que le hago daño) me baja el arco y me susurra que necesitamos preguntarle por qué nos quiere atacar.

-¿Por qué quieres atacarnos? – Pregunta Dario como si nos leyese la mente a los demás, con tono muy nervioso; me fijo en sus manos que tiemblan.

- Debo cumplir orden, deber matar heredera – Responde la criatura, parece que nos entiende y su voz no es nerviosa es ronca y contiene mucho odio y ¿Cumplir orden? ¿Matar heredera? Primero parece un indio, y segundo ¿Qué quiere decir?

-A ¿Qué te refieres? – creo que lo he dicho yo, inconscientemente pero bien alto. Fue un impulso y creo que la criatura se ha enfadado por mi descaro.

-Yo no puedo hablar, no poder traicionar ama. ¡Por Even! – Grita, corre, y detrás de ella salen desde todas las direcciones las cientos de criaturas que sospechaba que se escondían. Pero, pasa algo extraño a unos tres pasos (humanos) las horripilantes criaturas se desintegran.

Estamos los cuatro abrazados, agachados en el suelo para intentar proteger los órganos vitales. Nos hemos dado cuenta de que las criaturas ya no están.

-¿qué ha pasado? – dice Elliot apartándose el primero del grupo

-No lo sé – le sigue Liam soltándome la mano – creo que… no lo sé

-Shh!! Callad ¿no escucháis eso? Como si fuera el mar – Les digo a los demás. Realmente no me acuerdo muy bien del sonido del mar porque vivimos en montaña pero es un sonido inconfundible en el silencio. Además de que se puede percibir en el aire cierto olor a las algas y el salitre. Empiezan a caer unas pequeñas gotas pero no desde el cielo sino de manera horizontal. ¿Cómo puede suceder esto? Ahora mismo se están levantando cortinas de agua, como tsunamis en medio del bosque, enormes olas de colores azules. En circunstancias normales estando en la playa, este paisaje me parecería hermoso, porque lo es, es como estar en un castillo de agua, me siento segura, siento que nadie puede atacarme. Sin embargo me aterra el origen de los enormes tsunamis. Tsunamis que nos han dividido en dos Elliot, Dario y yo y al otro lado de la cortina de agua está Liam que no puede pasar. Intento pasar a donde está él pero no puedo, es como si una fuerza invisible me empujara hacia atrás a pesar de que lo intento con todas mis fuerzas. Acabo de recuperarlo no quiero perderlo, no quiero perderlo de nuevo. Ahora mismo recuerdo todos esos momentos que pasábamos juntos en el bosque cazando, solo cazábamos perros salvajes para mantener el pueblo a salvo era lo que antes hacía mi padre y un día así por las buenas nos hicimos amigos.

Estaba en el bosque persiguiendo a dos perros cuando de repente apareció él corriendo, me escondí detrás de un árbol para ver que hacía. Se paró en seco delante de un árbol y dio un puñetazo a éste. Nunca me ha dicho el por qué de su enfado, me acerqué lentamente a él y se asustó un poco al verme con un arco; primero pensó que era algún tipo de salvaje pero tras explicárselo me reconoció, la chica que parecía débil porque su padre había muerto, la chica que iba sola a todas partes y no tenía amigos ni siquiera en el colegio, desde ese momento nos hicimos amigos, él me ayudó con la tarea que mi padre me dejó  a modo de entrenamiento físico y entretenimiento. Siempre hemos tenido una fuerte unión, más que amigos éramos hermanos. Él está en mi mismo curso pero estamos en diferentes clases, a partir del momento en que lo conocí ya no volví a ser la chica solitaria ya que tenía un amigo, era uno solo pero era el mejor del mundo.

Dario me agarra del brazo y me empuja hacia él. Los tres volvemos a abrazarnos mientras las olas empiezan a dar vueltas alrededor nuestro. Y lo único que consiguen ver mis ojos con el movimiento, es un maravilloso lienzo de miles y miles de azules mezclados. Sobretodo predomina el azul turquesa, igual que el de mis ojos. Entre tanto movimiento marítimo pierdo a Elliot pero sigo bien aferrada a Dario. Las olas empiezan a girar sobre nosotros y me marean. Estoy atrapada. Esa sensación que sentía antes el día que nos atacaron por primera vez las bestias, esa sensación de que iba a morir me vuelve a invadir.

Dicen que cuando estás a punto de morir ves toda tu vida pasar antes tus ojos. Ahora mismo me veo en mi mente a Elliot y a mí peleando por los juguetes, en la actuación de infantil cuando bailábamos todos los cursos y él se enfadaba porque yo estaba más adelante; me acuerdo de mi primer día de clase en la escuela primaria cuando me senté al lado de alguien a la que se podría considerar otra amiga, Sandra; pienso en mi familia, en mi madre que a pesar de que he estado enfadada con ella la quiero, en mi padre cuando murió en aquel horrible accidente, en Elliot en que si que nos peleamos muchísimo pero que nos cuidamos entre nosotros porque nos queremos; pienso en Liam y en todo lo que podríamos a llegar a sentir y sobre todo pienso en Dario, en este chico que no sé por qué pero creo que me he aferrado  él porque tampoco quiero perderlo.

Entonces cuando creo que ya estoy muerta del todo, me despierto. Me acuerdo de una vez controlando a los perros uno se abalanzó sobre mí  y empezó a morderme la pierna, entonces Liam apareció por la retaguardia y me liberó del perro, me partió la tibia y algunos dedos del pie pero nada irremediable. Ahora creo que soy uno de esos muertos vivientes porque estoy aquí sentada en lo que me parece un desierto negro y desolado, sentada mirándome para comprobar que sigo teniendo todas mis extremidades pero no me siento bien, me siento débil y me cuesta respirar. Compruebo que siga teniendo pulso y si, si lo tengo. Veo que sigo agarrada a la mano de Dario y no me gustaría soltarme, él una de las pocas cosas vivas que hay a mi alrededor. También compruebo su pulso y sigue vivo, ya empieza a abrir los ojos y me cuenta que se siente más o menos como yo solo que él añade el miedo. Yo también lo añado. Me levanto muy, muy, muy despacio porque me duele todo. Me dispongo a buscar a Elliot a comprobar si él también tiene pulso, pero no lo encuentro ¿es que él salió de aquella tormenta de agua y no me di cuenta? No imposible me acuerdo que estábamos abrazados, sentía el calor de su cuerpo junto al mío, aunque hubo un momento en el que nos separamos pero sé que seguía dentro de aquella especie de huracán marítimo. Debe de haberse despertado y haberse ido en busca de ayuda al ver que no despertábamos o a lo mejor se lo ha llevado alguien, puede que no seamos los únicos seres vivos que hay por aquí.

-¿Estás bien? – me pone las manos sobre los hombros y me da la vuelta para que le mire a los ojos - ¿Te encuentras bien? – me repite Dario con más insistencia, pero no soy capaz de hablar. ¡Me he quedado muda! – Alex, háblame. Por favor dime algo –quiero decirte algo, quiero decirte que estoy bien que deberíamos intentar sobrevivir que lo esencial para ello es ponernos en busca de agua. Que tenemos que buscar a Elliot porque estoy muy preocupada y que también quiero preguntarte cómo estás. Pero solo soy capaz de mover los labios pero no sale ningún sonido de ellos. – No puede ser – dice Dario dándose cuenta de lo que me ha pasado.

 

10 comentarios:

  1. Me ha encantado este primer capítulo, no sabía que tenías una imaginación tan extraordinaria y que bien planteada las escenas. Solo decirte que aquí tienes un admirador de tus relatos. Un fuerte abrazo, tu padrino.

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    1. Og d verdad? Muchas gracias! No sabes lo q significa para mi que guste mi historia :)

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  2. Pues la verdad es que me ha parecido muy interesante, tendré que leer mas cuando tenga tiempo !

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  3. Por fin puedo leer tu blog y ahora sé que no podré parar de hacerlo, la historia es genial!!!
    Eres muy buena!

    Nunca dejes de hacer cosas como estas!

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  4. Hola artista! Pues la verdad acabo de leerme este primer capitulo y me has dejado con la boca abierta. En serio eres muy buena preciosa sigue asi ;)

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  5. ohhhh!! me acabo de enganchar a tu historia!! no sabia que habia gente con tanta imaginacion por el mundo! tienes talento! me encantoooo por cierto yo he empezado una historia y me gustaria (solo si quieres) que le heches un vistazo para decirme que tal voy...
    :)
    mi blog es minionsfm.blogspot.com
    un beso de una nueva fan^^

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    1. Muchas gracias, en serio, me voy a sonrojar jaja Pues claro que me paso! Me alegra saber que cada dias son más a los que les gusta lo que escribo.
      Un beso

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  6. AAAAH!!!!!! Me encanta esta "mini-novela", tienes mucha imaginación, de verdad. Ademá el tiempo en la que la cuentas es diferente.
    Me recuerda mucho a "Los juegos del Hambre" no sé si te habrás inspirado en ella, pero, desde luego es muy chula.
    Espero que sigas escribiendo mucho :)

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