Eso es lo
que he hecho estos dos últimos años es lo que he hecho evitarlos a cada uno de
ellos, incluso a Liam que aunque me rompe el alma y aunque sea mi mejor amigo
le he dado la espalda por miedo, por miedo a que esas pesadillas con esas
horribles criaturas vuelvan a florecer.
Parece que mi suerte cambia cuando bajo las
escaleras de mi casa, Dario y Liam hacia mucho, muchísimo tiempo que no venían
a casa pero han vuelto ¿Porqué? ¿Qué quieren? ¿Una explicación? ¿Torturarme con
esos horribles recuerdos?
-¿Qué hacéis
aquí? –Me apresuro a preguntar con voz dura sin haber terminado de bajar las
escaleras
-Verás Alex…
-Comienza Liam, sé que me va a decir
sobre aquella noche con aquellas criaturas, lo sé, lo conozco muy bien – Es
sobre aquella noche sé que no querrás hablar de ella pero…
-No, por
supuesto que no quiero hablar de ella ¿Entiendes? – No le dejo acabar y tras
haber estallado subo corriendo las escaleras y me encierro en mi cuarto con un
sonoro portazo. Se ve que han venido a ¿ayudarme? O lo que sea, tocan la puerta
e intentan entrar pero no lo consiguen porque estoy apoyada en la puerta
haciendo fuerza mientras les grito que me dejen en paz, mientras lagrimones
corren por mis rojas mejillas.
-Alex, por
favor, solo quiero hacerte unas preguntas – Dice Dario, abro la puerta e
intento calmar mi llanto (no me gusta que nadie me vea llorar) para empezar a
hablar, acusar.
-No, no
quieres hacerme unas preguntas, quieres aprovecharte de la tonta hermana de mi
mejor amigo ¿sabes? He crecido y si me siguen aterrando esas criaturas ¿crees
que me fue fácil? tú podrás vivir con ello y no tener miedo incluso puede
fascinarte pero a mí no ¿entiendes? – Digo pero a pesar de que he hecho lo
imposible por no llorar rompo en lágrimas y caigo de rodillas sin haber
terminado de cerrar la puerta por lo que los tres chicos que hay frente a mí
pueden verme.
-Lo siento
Alex, de verdad yo también lo pasé y eres mi hermana pequeña tendría que
haberte ayudado, de verdad, ahora me doy cuenta de que eres muy importante para
mí – De repente paro de sollozar tras las palabras de Elliot, ahora me doy
cuenta, ya era hora, pero estos son los momentos por los que vale la pena ser
la hermana pequeña de un tontorrón como él, aunque jamás se lo confesaría, ni
loca. – Pero debemos superarlo e intentar averiguar el por qué y no lo niegues
porque sé que de todos nosotros tú eres la que se lo ha preguntado con más
insistencia – Vale tiene razón y está usando vocabulario algo que solo utiliza
cuando se trata de algo que de verdad le importa así que ¿Por qué no?
-De acuerdo
que es lo que tengo que hacer – Digo, mientras me pongo en pie ágilmente
-Queremos
acampar en el bosque justo en el sitio donde teníamos el campamento de antes,
si, hoy hace dos años exactamente de todo aquello y tenemos la corazonada de
que volverán por un motivo u otro y estaremos esperándoles – Me responde Dario,
su voz, no sé por qué pero me tranquiliza igual que lo hacía la voz de mi
padre. Yo asiento con la cabeza.
Sonrío y vuelvo a asentir cuando me ofrece la
mano para no tener que formular la pregunta: ¿Amigos? Las siguientes horas las
pasamos en el bosque teniendo las tiendas, hemos puesto dos una para Dario y
Liam y otra para Elliot y para mí; hacemos un fuego, no muy grande ni pequeño
lo suficiente para calentarnos por la noche, aunque no parece hacernos falta
porque hace muchísimo calor; preparamos la comida, yo salgo a cazar los perros
salvajes que hay por el camino. Son las nueve, las diez, las once y ahora ya
son las doce, y se escucha aquel siseo. Agarro con firmeza la mano de Liam que
es la que tenía más cerca y aprieto los dientes para que no se me escape un
grito de terror.
¡Ahí está!
La recordaba más alta pero no podría olvidar su repugnante cara. Es esa
criatura que me aterra por las noches, la que casi devora el rostro de mi
hermano y a la que deseo más que nada clavarle mis flechas en su cuello una y
otra vez. Se está acercando lentamente, sospecho que hay cientos de ellos más
tras los altos árboles. Nosotros retrocedemos poco a poco, poniéndonos cerca de
la hoguera y nunca dejando de mirar a los negros ojos de la criatura. No sé por
qué siento el impulso y levanto el arco en dirección al cuello del demonio,
pero, Liam al que todavía le agarro la mano (con tanta fuerza que creo que le
hago daño) me baja el arco y me susurra que necesitamos preguntarle por qué nos
quiere atacar.
-¿Por qué
quieres atacarnos? – Pregunta Dario como si nos leyese la mente a los demás,
con tono muy nervioso; me fijo en sus manos que tiemblan.
- Debo
cumplir orden, deber matar heredera – Responde la criatura, parece que nos
entiende y su voz no es nerviosa es ronca y contiene mucho odio y ¿Cumplir
orden? ¿Matar heredera? Primero parece un indio, y segundo ¿Qué quiere decir?
-A ¿Qué te
refieres? – creo que lo he dicho yo, inconscientemente pero bien alto. Fue un
impulso y creo que la criatura se ha enfadado por mi descaro.
-Yo no puedo
hablar, no poder traicionar ama. ¡Por Even! – Grita, corre, y detrás de ella
salen desde todas las direcciones las cientos de criaturas que sospechaba que
se escondían. Pero, pasa algo extraño a unos tres pasos (humanos) las
horripilantes criaturas se desintegran.
Estamos los
cuatro abrazados, agachados en el suelo para intentar proteger los órganos
vitales. Nos hemos dado cuenta de que las criaturas ya no están.
-¿qué ha
pasado? – dice Elliot apartándose el primero del grupo
-No lo sé –
le sigue Liam soltándome la mano – creo que… no lo sé
-Shh!!
Callad ¿no escucháis eso? Como si fuera el mar – Les digo a los demás.
Realmente no me acuerdo muy bien del sonido del mar porque vivimos en montaña
pero es un sonido inconfundible en el silencio. Además de que se puede percibir
en el aire cierto olor a las algas y el salitre. Empiezan a caer unas pequeñas
gotas pero no desde el cielo sino de manera horizontal. ¿Cómo puede suceder
esto? Ahora mismo se están levantando cortinas de agua, como tsunamis en medio
del bosque, enormes olas de colores azules. En circunstancias normales estando
en la playa, este paisaje me parecería hermoso, porque lo es, es como estar en
un castillo de agua, me siento segura, siento que nadie puede atacarme. Sin
embargo me aterra el origen de los enormes tsunamis. Tsunamis que nos han
dividido en dos Elliot, Dario y yo y al otro lado de la cortina de agua está
Liam que no puede pasar. Intento pasar a donde está él pero no puedo, es como
si una fuerza invisible me empujara hacia atrás a pesar de que lo intento con
todas mis fuerzas. Acabo de recuperarlo no quiero perderlo, no quiero perderlo
de nuevo. Ahora mismo recuerdo todos esos momentos que pasábamos juntos en el
bosque cazando, solo cazábamos perros salvajes para mantener el pueblo a salvo
era lo que antes hacía mi padre y un día así por las buenas nos hicimos amigos.
Estaba en el
bosque persiguiendo a dos perros cuando de repente apareció él corriendo, me
escondí detrás de un árbol para ver que hacía. Se paró en seco delante de un
árbol y dio un puñetazo a éste. Nunca me ha dicho el por qué de su enfado, me
acerqué lentamente a él y se asustó un poco al verme con un arco; primero pensó
que era algún tipo de salvaje pero tras explicárselo me reconoció, la chica que
parecía débil porque su padre había muerto, la chica que iba sola a todas
partes y no tenía amigos ni siquiera en el colegio, desde ese momento nos
hicimos amigos, él me ayudó con la tarea que mi padre me dejó a modo de entrenamiento físico y
entretenimiento. Siempre hemos tenido una fuerte unión, más que amigos éramos
hermanos. Él está en mi mismo curso pero estamos en diferentes clases, a partir
del momento en que lo conocí ya no volví a ser la chica solitaria ya que tenía
un amigo, era uno solo pero era el mejor del mundo.
Dario me
agarra del brazo y me empuja hacia él. Los tres volvemos a abrazarnos mientras
las olas empiezan a dar vueltas alrededor nuestro. Y lo único que consiguen ver
mis ojos con el movimiento, es un maravilloso lienzo de miles y miles de azules
mezclados. Sobretodo predomina el azul turquesa, igual que el de mis ojos.
Entre tanto movimiento marítimo pierdo a Elliot pero sigo bien aferrada a
Dario. Las olas empiezan a girar sobre nosotros y me marean. Estoy atrapada.
Esa sensación que sentía antes el día que nos atacaron por primera vez las
bestias, esa sensación de que iba a morir me vuelve a invadir.
Dicen que
cuando estás a punto de morir ves toda tu vida pasar antes tus ojos. Ahora
mismo me veo en mi mente a Elliot y a mí peleando por los juguetes, en la
actuación de infantil cuando bailábamos todos los cursos y él se enfadaba
porque yo estaba más adelante; me acuerdo de mi primer día de clase en la
escuela primaria cuando me senté al lado de alguien a la que se podría
considerar otra amiga, Sandra; pienso en mi familia, en mi madre que a pesar de
que he estado enfadada con ella la quiero, en mi padre cuando murió en aquel
horrible accidente, en Elliot en que si que nos peleamos muchísimo pero que nos
cuidamos entre nosotros porque nos queremos; pienso en Liam y en todo lo que
podríamos a llegar a sentir y sobre todo pienso en Dario, en este chico que no
sé por qué pero creo que me he aferrado
él porque tampoco quiero perderlo.
Entonces
cuando creo que ya estoy muerta del todo, me despierto. Me acuerdo de una vez
controlando a los perros uno se abalanzó sobre mí y empezó a morderme la pierna, entonces Liam
apareció por la retaguardia y me liberó del perro, me partió la tibia y algunos
dedos del pie pero nada irremediable. Ahora creo que soy uno de esos muertos
vivientes porque estoy aquí sentada en lo que me parece un desierto negro y
desolado, sentada mirándome para comprobar que sigo teniendo todas mis
extremidades pero no me siento bien, me siento débil y me cuesta respirar.
Compruebo que siga teniendo pulso y si, si lo tengo. Veo que sigo agarrada a la
mano de Dario y no me gustaría soltarme, él una de las pocas cosas vivas que
hay a mi alrededor. También compruebo su pulso y sigue vivo, ya empieza a abrir
los ojos y me cuenta que se siente más o menos como yo solo que él añade el
miedo. Yo también lo añado. Me levanto muy, muy, muy despacio porque me duele
todo. Me dispongo a buscar a Elliot a comprobar si él también tiene pulso, pero
no lo encuentro ¿es que él salió de aquella tormenta de agua y no me di cuenta?
No imposible me acuerdo que estábamos abrazados, sentía el calor de su cuerpo
junto al mío, aunque hubo un momento en el que nos separamos pero sé que seguía
dentro de aquella especie de huracán marítimo. Debe de haberse despertado y
haberse ido en busca de ayuda al ver que no despertábamos o a lo mejor se lo ha
llevado alguien, puede que no seamos los únicos seres vivos que hay por aquí.
-¿Estás
bien? – me pone las manos sobre los hombros y me da la vuelta para que le mire
a los ojos - ¿Te encuentras bien? – me repite Dario con más insistencia, pero
no soy capaz de hablar. ¡Me he quedado muda! – Alex, háblame. Por favor dime
algo –quiero decirte algo, quiero decirte que estoy bien que deberíamos
intentar sobrevivir que lo esencial para ello es ponernos en busca de agua. Que
tenemos que buscar a Elliot porque estoy muy preocupada y que también quiero
preguntarte cómo estás. Pero solo soy capaz de mover los labios pero no sale
ningún sonido de ellos. – No puede ser – dice Dario dándose cuenta de lo que me
ha pasado.
Me ha encantado este primer capítulo, no sabía que tenías una imaginación tan extraordinaria y que bien planteada las escenas. Solo decirte que aquí tienes un admirador de tus relatos. Un fuerte abrazo, tu padrino.
ResponderEliminarOg d verdad? Muchas gracias! No sabes lo q significa para mi que guste mi historia :)
EliminarPues la verdad es que me ha parecido muy interesante, tendré que leer mas cuando tenga tiempo !
ResponderEliminarAy! Muchisismas gracias d verdad!
EliminarPor fin puedo leer tu blog y ahora sé que no podré parar de hacerlo, la historia es genial!!!
ResponderEliminarEres muy buena!
Nunca dejes de hacer cosas como estas!
Vaya jaja Pues muchas gracias :')
EliminarHola artista! Pues la verdad acabo de leerme este primer capitulo y me has dejado con la boca abierta. En serio eres muy buena preciosa sigue asi ;)
ResponderEliminarohhhh!! me acabo de enganchar a tu historia!! no sabia que habia gente con tanta imaginacion por el mundo! tienes talento! me encantoooo por cierto yo he empezado una historia y me gustaria (solo si quieres) que le heches un vistazo para decirme que tal voy...
ResponderEliminar:)
mi blog es minionsfm.blogspot.com
un beso de una nueva fan^^
Muchas gracias, en serio, me voy a sonrojar jaja Pues claro que me paso! Me alegra saber que cada dias son más a los que les gusta lo que escribo.
EliminarUn beso
AAAAH!!!!!! Me encanta esta "mini-novela", tienes mucha imaginación, de verdad. Ademá el tiempo en la que la cuentas es diferente.
ResponderEliminarMe recuerda mucho a "Los juegos del Hambre" no sé si te habrás inspirado en ella, pero, desde luego es muy chula.
Espero que sigas escribiendo mucho :)