Capitulo 14: Aria

14/7/14

¡Hola! En el capítulo pasado me preguntaron cuántos capítulos iban a ser la historia. Y vengo a responderos: ni idea. Va a hacer más larga que el mundo de Even. Tengo unos 53 capítulos planificados, y en esos capítulos he llegado a la mitad de la historia. Así que no puedo dar número exacto, cuando yo misma lo sepa, os lo diré. Y respecto a que no entendéis nada de lo que sucede: tranquilidad. Cada cosa a su tiempo. Ya veréis que todo tiene sentido al final. Y sin más preámbulos os dejo con el capítulo: leed, disfrutad, ¡COMENTAD! y espero que os guste. 




Aria

Había cometido un error de principiante. Ni que fuera la primera vez que me ocurría algo de este estilo. Tenía que haber actuado con más naturalidad, no tendría que haber gritado, por mucho que me estuviese doliendo (y dolía de verdad) debería haber apretado los dientes y haber aguantado. No sería la primera vez que lo hacía.

Para mí era muy común que personas con prisa me quemaran viva con sus cafés cada mañana mientras montaba en el skate.  Y todas las veces había apretado los dientes y no había montado una escena.

Esta vez la había cagado. No había pensado con naturalidad. ¿Qué me pasaba? Primero me disculpaba con el principito y luego dejaba exteriorizar el dolor.

No debía volver a pasar.

¿Qué estaría pensando él ahora? Que era rara, eso seguro. Aunque eso me traía sin cuidado. Lo que me preocupara es que le diese por leer antiguas historias sobre mitos e historias para no dormir; si lo hacía, sospecharía. Aunque bien mirado él era un muggle, lo más probable es que no supiese ni leer.

No debía preocuparme.

Mañana ya tendría alguna excusa inventada y todo volvería hacer normal. Bueno, normal dentro de lo que cabe.

Seguí corriendo: me ardía mucho el brazo. Al final decidí que no aguantaría hasta llegar a casa, así que paré en un bar y entré corriendo al  baño. El camarero con un marcado acento latino empezó a gritarme que si iba a usar el baño debía consumir algo. Yo no paré, ya compraría algo después, y seguí hasta el baño. No toqué la puerta, menos mal que no había nadie, y metí el  brazo bajo el grifo.

Suspiré de alivio. No me había visto la quemadura hasta ahora: era como una gran mancha roja e hinchada, parecía antinatural sobre mi blanca piel. No tenía bolsa, lo cual fue un alivio. Mañana solo sería una marca marrón siniestro. Solo había rozado el vaso ardiente, si me hubiera caído líquido sobre la piel posiblemente tendría que haber necesitado atención médica.

Cerré la llave y con mucho cuidado me sequé el brazo con delicados toques. Ya apenas dolía. Tiré el papel a la basura y me miré en el espejo. ¿Yo siempre llevaba esos pelos por la mañana? Me los revolví un poco y los intenté colocar un poco. Uno de los problemas de tener el pelo tan largo era peinarlo, pero por muy incómodo que fuese no pensaba cortarlo.

Cuando salí del baño el camarero latino me estaba esperando fuera. Al final pedí una botella de agua y me dejó marchar en paz, aunque durante todo el rato mientras me estaba cobrando no paraba de hablar en español; no le entendía, pero lo más probable es que me estuviera insultando.

El retorno a mi casa me lo tomé con más calma. Mi tía no estaba en casa, como de costumbre, y a pesar de que me moría de hambre no tenía ganas de cocinarme nada. Y tampoco tenía dinero como para ir a comer a un burger, ni un mísero euro para una hamburguesa de las malas del McDonald.

Bajé del skate, pisé la punta y lo levanté del suelo. Con él en la mano volví a pie, dando un relajado paseo. Bueno, relajado lo que se dice relajado no. La marabunta de gente en la que me encontraba a penas me dejaba caminar, por no hablar del olor a humanidad que se respiraba ¿Es que no conocen lo que es la ducha?

Cuando llegué a mi edificio suspiré de alivio. Decidí entrar por la puerta principal  en vez de escalar por la escalera de incendios como solía hacer (hoy tenía las llaves), pero había alguien en la puerta.

Tenía toda la pinta de ser un mafioso como los de la tele: llevaba el rostro oculto bajo unas enormes gafas de sol, una gabardina hasta los tobillos y el pelo hasta los hombros.

Posiblemente aquel tipo no tenía nada que ver conmigo, así que caminé como si nada hacia la puerta.

-¿Aria Gómez? – Preguntó mientras metía las llaves en  la cerradura.

No me giré. Aferré las llaves con más fuerza.

-¿Quién lo pregunta? – Le respondí en su  lugar.

-¿Eres tú? Te imaginaba de otra manera. – Contestó con un deje de sorpresa en su voz.

-¿Quién eres? – Volteé la cabeza, me vi reflejada en sus gafas.

-Tengo que hablar contigo. – Dijo en lugar de responderme.

-Ya veremos si quiero hablar. ¿Quién eres? – Repetí una vez más.

Se quitó las gafas con cautela, para así mirarme con sus penetrantes ojos verdes.

-No importa quién soy. – dijo dando un paso hacia mí. Me preparé para usar las llaves como arma. – Vengo a decirte algo: tu padre está en la ciudad.

-¿Qué? – Se me cayeron las llaves y el skate al suelo.

-Tu padre llegó ayer por la noche a París, se está alojando a las afueras. – Repitió; se guardó las gafas en el bolsillo de la gabardina.

Ahora que le veía toda la cara, podía decir que tendría veintipocos.

-¿Y por qué me lo dices? ¿Te envía él? – Quise agacharme a recoger las llaves, pero temía que si perdía el contacto visual con él, se esfumaría y me quedaría con solo la mitad de la información.

-No exactamente…

-Lo sabía. – Resoplé. – Él no se preocuparía por mí ¿No va a venir a visitarme, verdad?

-Estás en peligro. – Dijo en un tono muy serio. – Tu padre me envía, pero no directamente. Me han pedido que te diga de su parte que hay un peligro acechándote. La guerra entre ambos bandos está a punto de estallar de nuevo, y esta vez los humanos tomarán parte. – Hizo una pausa, como si me diera tiempo para asimilar sus palabras. – Se rumorea que un humano que no es humano será la clave de la guerra.

-¿Un humano que no es humano?

-Sí, eso dicen. Se dice también que solo un corazón podrá reconocer quién es ese extraño humano.

-¿Un corazón? Lo que dices no tiene ningún sentido ¿lo sabías?

-Sí, lo sabía. Todos están como locos, tanto los de arriba como los de abajo. Tu padre es uno de los que están intentando averiguar lo que significa todo esto, y está seguro de que ese extraño humano reside en París, y quiere que estés con los ojos bien abiertos.

Podría haber respondido algo grosero y sarcástico, pero mi padre se preocupaba por mí. No directamente por mí, sino por la guerra, pero por lo menos tenía el detalle de avisarme.

-Dile que estaré atenta y… - Suspiré- cuando sepan algo más, avísenme.

-Estarás informada, Aria. – Me era extraño que un desconocido supiese mi nombre. – Si encuentras algo sospechoso, házmelo saber, te ayudaré en lo que pueda. – Dijo mientras se volvía a colocar las gafas de sol y marchándose.

-¿Cómo quieres que te diga algo si no sé ni si quiera quién eres? – Le grité para que me escuchase.

-Me llamo Kaydeen, y seguro que sabrás como encontrarme si lo necesitas. – Me respondió, luego, se perdió entre la marabunta de gente.

Me quedé un rato mirando hacia la calle, viendo los coches pasar, a las personas caminar, a los perros inquietos llamando la atención de sus dueños… Para ellos el mundo seguía siendo el mismo que hacía dos minutos, y lo seguiría siendo dentro de veinte. Para mí el mundo acababa de cambiar, los tres mundos que yo conocía iban a cambiar. Iban a entrar en guerra. Y no una guerra normal, sino que además, había una incógnita en aquella gran ecuación, una incógnita que nadie conseguía resolver.

Mi día había ido de mal en peor. 

3 comentarios:

  1. Ah... ¿los de arriba y los de abajo? Y una cosa ¿que le quema, el café? El frío ni lo creo, si es que ha metido el brazo bajo agua fria. ¿Y ella es de los de arriba o de los de abajo? Y ¿el humano que no es humano? ¿Es Dael? Dices que solo un corazón lo podrá reconocer ¿por eso Aria olia algo especial en el y Axel no?
    Me leere toda la historia, aunque sea más larga que El Quijote.
    Besos Artista, Andrea

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  2. Estooy que quiero mas cap :O a ver creo saber quien es ese humano no humano...es Dael? Mmm y Aria es la que lo tiene que,reconocer ? Mmmm la quemo el cafe...ella no puede estar cerva de cosas calientes? Mmmm ay la historia dio un gran giro...Gracias pir el cap :) quieroo mas u.u besossss cuidate

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  3. Lol esto no me lo esperaba xDDD que interesante se está poniendo :) por cierto, si son muchos capítulos no sabremos el final hasta el año que viene D: no podrías subir dos caps a la semana!? Esperar tanto es insoportable, dios. Jajajajaja.

    ☆

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