Mis disculpas + Adelanto del último capítulo de la historia

29/3/14

No sé cuantas veces me  he disculpado ya, pero una vez más: Lo siento. 

Mi semana ha estado cargadita hasta arriba de exámenes, dos trabajos, una presentación... Supongo que me entendéis. He intentado sacar huecos para escribir, pero apenas conseguí escribir dos páginas y media, cuando el capítulo lleva más de seis (el capítulo 60, como va a ser el último, será algo más largo) Y muchos pensarán "Seis páginas es poco" A los que piensan eso, les animo a que intenten escribir seis páginas de word en una semana llena de exámenes, lo más probable es que no lo consigáis, a no ser que no estudiéis, que eso es otro tema. 

Resumiendo, siento mucho haber estado desaparecida esta semana. Sé que se subió el Tag de los olores de los libros, pero eso fue un milagro del señor, porque esa entrada la había hecho y programado como hacía dos semanas. 

Ya tengo más de la mitad del capítulo escrito e intentaré acabarlo para poder subirlo por fin el lunes, aunque la semana que viene también la tengo petada de exámenes, pero prometo intentarlo. 

Como recompensa, aquí os dejo un buen adelanto del último capítulo del Mundo de Even. Como ya había comentado, habrá epílogo, pero aún así, es el último capítulo de una historia que me ha acompañado por más de dos años escribiéndola, y toda una vida rondándome en la cabeza. Disfrutadlo. 

Mi hermano y yo corrimos, codo con codo, hasta llegar a Ella.

Seguía sin poder llamarla Emelina, seguía refiriéndome a ella como Ella, seguía sin querer admitir que una  persona, con nombre y cara, era capaz de hacer todas aquellas atrocidades.

Estaba de espaldas a nosotros, arrancándole el corazón a otro pobre hombre. Solo teníamos que acercarnos sin que se diera cuenta, empujarla, desequilibrarla. Desorientarla para darle el suficiente tiempo a Mónica para que atacase ella.

-No os veo. Pero os oigo.

-¡Hija de puta! – Exclamó Elliot.

Emelina se dio la vuelta lentamente, saboreando el momento. Se rió, con una risa alta y aguda, como el sonido de un pájaro agonizante.

-¿Venís a intentarlo de nuevo? – Preguntó sonriente; sus dientes eran afiladas dagas.

-Intentar es el hecho de probar. – Empezó a decir mi hermano. – Nosotros venimos a acabar el trabajo que comenzamos. – Su voz sonó más seria. – Venimos a matarte.

Ella volvió a reír.

-Joven ingenuo… ¿De verdad quieres intentarlo?

Nos sorprendió a ambas cuando Elliot se sacó una de las dagas enfundadas en el cinturón y la lanzó describiendo un arco perfecto en el aire hasta clavarse en el mismo centro del pecho de Emelina.

-Uau- exclamé.

-No lo voy a repetir. –Se asombró Elliot.

Justo en el momento en el que Emelina volvió a reír, mirando hacia su pecho y sacándose la daga, vi una sombra moviéndose en los árboles: Mónica salió con la bomba en la mano.

Intenté gritarle pero no me salió la voz. O me salió pero no lo suficiente alta. O simplemente llegué tarde.

2 comentarios:

  1. Tranquila, yo también tengo muchos exámenes, es mi último año de la ESO. Pero bueno, todos con tiempo.
    He de admitir que voy un par de capítulos atrasada con tu historia, pero ahora mismo recupero la marcha. Un beso cielo!

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  2. Si... Los exámenes, a mi me dieron las notas la semana pasada, y claro la anterior casi casi me presento voluntaria como tributo. Siento no haber comentado nada esta semana pero no he tenido tiempo
    El adelanto es genial, tengo ganas de leer el capítulo entero
    Besos, Andrea

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