Capitulo 58

3/3/14

¡Buenas! ¿Sabéis qué' Me he dado cuenta que trabajo mejor bajo presión. Sí, terminé de escribir el capítulo ayer por la noche y el 59... está por verse. De hecho no prometo que esté para el próximo lunes, ya que no sé vosotros, pero aquí en Tenerife estamos de Carnaval (el 2º mejor carnaval del mundo jeje) y pues estaré saliendo. No sé si tendré tiempo, yo prometo esforzarme e intentarlo. Mientras tanto, disfrutad del 58 que es... me he comido el coco para buscarle este final, ya veréis como queda todo. Lo de siempre, leed, disfrutad, ¡COMENTAD! y espero que os guste. 




Hubo un momento en el que perdí la cuenta de a cuántas cosas en movimiento disparaba.

No me di cuenta del momento en el que comencé a cargar dos flechas en el arco en lugar de una.

No me di cuenta del momento en el que Elliot y yo empezamos  a pelear espalda con espalda, luchando contra hombres sin corazón.

No me di cuenta del momento en el que matar a personas se convirtió en un acto tan mecánico; ellos se acercaban a mí y yo solo disparaba a sus cabezas.

Mientras Elliot con su fuego iba quemando a aquellas pequeñas bestias abominables que siempre quedarían ligadas al recuerdo de la biblioteca.

No sé quién era el que usaba el agua, pues yo estaba demasiado concentrada en mis flechas, pero el caso es que alguien las usaba y con  ella ahuyentaba a los demonios grises.

Lo cierto es que no me di cuenta de en qué momento me vi sola en un extremo del claro. Tampoco me di cuenta de la sombra que se abalanzó sobre mí desde detrás. De lo que sí me di cuenta fue que era Ella, Emelina y fui muy consciente de cómo hundí una de mis hermosas flechas en su costado.

Gritó, por un momento.

Se sacó lentamente la flecha, mirándome desde todo lo alta que era con los ojos abiertos y la pupila dilatada: la había sorprendido. Pero más me sorprendí yo cuando al sacarse por completo la flecha su herida dejó de sangrar e instantáneamente se cerró.

-Pero que… - No me lo podía creer.

-¿Sorprendida? Este es solo uno de los pequeños trucos que tiene estar aliada con la tercera dimensión. – Se pasó la lengua por los labios, como si fuera una serpiente. – Por cierto, tu madre ha llegado bien, manda saludos desde la tierra de los muertos.

Apreté los dientes y volví a cargar mi arco: no iba a dejar que esa zorra me derrumbara con sus palabras.

Lancé dos flechas seguidas, que le dieron en el abdomen, una por encima y otra por debajo del abdomen.

Emelina rió, no con su voz melodiosa y elegante, sino con su risa de bruja, estridente y horrenda. Se sacó las flechas del abdomen con un simple quejido y las heridas se cerraron en cuestión de segundos.

Mi boca casi se desencaja de la conmoción.

-¿Ahora estás asustada?

Pensé en gritar un no y en lanzarme al ataque, para demostrarle que pelearía hasta el final. ¿Pero de qué serviría? ¡Joder! ¡Era inmortal! Tenía que pensar algo, y rápido a ser posible.

Cuando le disparabas, la herías, pero cuando se sacaba el objeto que la dañaba, se recuperaba.

Solución: buscar un objeto que no pudiese sacarse.

-No puedez ganarme. –Me siseó, había comenzado a avanzar hacia mí; yo corrí en dirección contraria.

Necesitaba ayuda. Necesitaba a mi hermano. Pero entre tanto caos no podía distinguir a nadie; el humo me nublaba la visión y me ardía en los ojos, cuerpos se amontonaban en el suelo, más cuerpos tropezaban conmigo y más cuerpos aún se movían en una danza letal.

<< ¡Dario!>> Grité mentalmente.

Él me había dicho que para leer mentes debía concentrarse, más yo sabía que si le llamaba, que si le llamaba yo, escucharía entre todo el caos en el que estábamos.

Su voz sonó de inmediato, pero no era un grito de pánico como el que yo me espera: era una voz seria y firme, que daba a entender que movería a cualquiera de su camino para llegar hasta mí: << ¿Qué pasa?>>

<< ¿Elliot está contigo?>>

Tardó unos segundos en contestar y pensé que quizás tuvieran problemas para defenderse. <<Sí>> Tenían problemas. Su voz, incluso en la mente, sonaba jadeante.

<<Emelina es inmortal. No se puede matar. Necesito ayuda>> Se lo resumí todo lo que pude.

<< ¿Dónde estás?>> Miré a mi alrededor, buscando algo que pudiera darle de referencia; solo humo, fuego y cadáveres.

<< Id a la puerta, nos vemos en el lago>>

<< Nos vemos en seguida>>

Corrí entre el humo y las llamas, tapándome la boca y la nariz con el brazo; el humo quemaba en mi garganta como polvo ardiente adhiriéndose a ella. Salté para no tropezar con los cuerpos arrugados de las bestias que estaban tirados por el suelo.

Llegué a la puerta casi arrastrándome, asfixiada.

-¡Alex! – Elliot me cogió por debajo de los hombros y me levantó.

-Vamos. – Dario ayudó a mi hermano a llevarme hasta la puerta y juntos los tres la atravesamos.

Caímos sobre el blando lecho de hojas, en la orilla del lago. Nos quedamos así durante unos segundos, mirando el cielo, el cual esta mañana era de un azul purísimo, y ahora se tornaba en el más oscuro de los grises.

-¿Qué ha pasado? – Preguntó Elliot.

Me incorporé, me pasé una mano por la frente recogiendo el sudor y parpadeé, pues me ardían los ojos.

-La herí con mis flechas. Pero nada más sacarse las flechas las heridas desaparecieron. – Les conté.

-¿Qué? – Se sorprendieron ambos.

-Puedes herirla, pero si le quitas ese objeto que la hiere, se recupera. – Mi cerebro funcionaba a unas velocidades inhumanas, conectando ideas, o disparates. – Necesitamos algo que no se pueda sacar, algo que la hiera y no pueda quitarse.

-¿Una bomba? – Elliot lo había dicho en un murmullo y tomándoselo como una broma. Pero la idea atraía.

-Es una buena idea. – Le dije.

-¿estás loca? – Me preguntó Dario.

-Si te vienes a enterar de que sí, estoy loca, es que nuestra relación no funciona. – Le respondí.

Me arrastré hacia el agua para mojarme la cara y refrescarme.  Toda yo estaba ardiendo por haber estado expuesta cerca del fuego.

-Sé que estás loca. – Dario se sentó a mi lado en el agua. – Y por eso te quiero. Pero sinceramente qué vamos a hacer ¿Cómo en las películas? Cogemos una bomba, se la incrustamos en el pecho y que vuele por los aires.

-No se le puede incrustar en el pecho. – Dije yo con cierta duda.

-Pues alguien deberá sostener la bomba lo suficientemente cerca de ella como para que se la llevé a esa tercera dimensión que tanto le gusta. –Dijo Elliot.

-Alguien debe sacrificarse. – Traduje la idea de Elliot.

-Pues seré…

-No, no. ¡No! Y no. – Corté a Dario.

-No vas a ser tú tampoco. – Me advirtió.

-Si no queda otro…

-¡Elliot tú tampoco! – Le grité. - ¿Es que los tres tenemos complejo de suicidas o qué? Vamos a pensar con claridad. De acuerdo, nuestra última solución es la bomba. Antes de mirar quién se sacrifica, miremos como conseguir una bomba. Una bomba efectiva contra Emelina. ¿Dario, puedes llamar a mi hermana y a mi padre para que vengan aquí para solucionar los pequeños detalles de cómo conseguirla?

Asintió una vez y se retiró un poco para poder concentrarse.

Yo mientras sumergí la cabeza en el agua para calmar el picor de los ojos. El agua me hacía bien.

Sacudí la cabeza cual perro cuando la saqué.

-Ya están aquí – Anunció Dario al cabo de unos minutos.

Mónica y mi padre aparecieron entre los árboles, cubiertos de sus armaduras machacadas y los rostros llenos de hollín.

-¿Qué pasa? – Preguntó mi muy jadeante padre.

-Emelina es inmortal. – Dije de golpe.

-¡Zorra! – Exclamó Mónica.

-Pero tenemos un plan. – Anunció Elliot. - ¿Se os da bien la pirotecnia?


3 comentarios:

  1. Joder, la Emelina esta me toca un poco las narices y si yo hubiera sido Alex cuando dijo lo de la madre le habria clavado una flecha en la frente ¡por guarra!
    El capitulo esta como siempre PERFECTO y por todos los Dioses saca tiempo de tu chistera magica para que pueda saber la semana que viene como matan a esa bruja asquerosa. Pues los carnavales aqui has sido el sabado, y yo tambien sali ,como no, me disfrace de china!!!! Ya se que no te importa pero te lo cuento jajajaja
    Besos, tu siempre fan ( alias, Andrea)

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  2. Hostia que capitulo más asdfghjkl, además que de fondo estabamos escuchando I see Fire de Ed sheeran y le daba más toque todavía, el capi te a quedado perfecto nos encantó

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  3. ohhhhhhh diossss inmortal?? esto ..estuvo..genial el cap!!! amo el blog *--* sigooo leyendo por mi propio bien mental(? okeyy escribes super!!!!!

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