Capítulo 4: Dael

5/5/14

¡Buenas! Antes de dejaros el capítulo tengo un par de cosas que deciros. La primera: no me llaméis "A". Si no os digo mi nombre es porque me gusta volveros un poco locos, además de que no tiene nada de especial, si queréis referiros a mí, hacedlo como artista, mis amigos me llaman así. La segunda: si solo publico un capítulo a la semana es porque no tengo mucho tiempo para escribir entre deberes, exámenes y clases. En realidad tengo 27 capítulos escritos, y 43 organizados. Podría subir capítulo todos los días, pero prefiero tenerlos seguros y subir uno a la semana y así me da tiempo de escribir y no dejaros ninguna semana sin capítulo. Tercero: he estado viendo como va la historia y os puedo decir que va a ser más larga que la otra. Bastante más larga diría yo. Cuarta: .... No, creo que ya está todo. Bueno, lo de siempre: leed, disfrutad, ¡COMENTAD! y espero que os guste. 




Dael

-¡Enhorabuena! Has sobrevivido a tu primera hora en el instituto. –Me felicitó Verónica de camino a las taquillas.

-Yo no le veo demasiado logro, he quedado como un auténtico pringado. – Me lamenté.

-También hay que tener en cuenta que eres cómo un fenómeno. La media estándar de por aquí es de un cinco raspado. – Dijo Zennon abriendo su taquilla y rebuscando algo dentro de ella.

-Anímate, hombre. – Me alentó Verónica. –Ahora tenemos música, y créeme cuando te digo que la clase es simplemente genial. – Le brillaban los ojos, como si estuviera emocionada. -  La profesora es fantástica y las clases son como las de un musical, es todo increíble. Y los compañeros de clase también.

Zennon carraspeó.

-¿Todos los compañeros? – Preguntó con las cejas enarcadas.

-Bueno, casi todos. Exceptuando a Aria Gómez, ella no es fantástica. – El brillo en los azules ojos de Verónica había desaparecido, en su lugar había un velo de rabia.

-Me juego algo a que tienes una historia con ella. – Llegué a decir.

-La chica no es tan mala. – Respondió Zennon en vista de que su prima no soltaba palabra. – Lo que pasa es que Vero está colada por un tío, y éste a su vez está colado por Aria. – Se encogió de hombros. – Celos femeninos, sacan lo peor de nuestras damas.

-¡No son celos! – Exclamó tensándose todo su diminuto cuerpo.

-El que lo niegues solo prueba que tengo razón. – Zennon le revolvió el pelo y se despidió de ambos. – Yo tengo Tecnología, deseadme suerte.

Se fue escaleras abajo mientras que nosotros subíamos. La marabunta de gente me empujaba, clavándome codos y uñas. La mayoría soltaba alguna risa al verme, supongo que por mis pintas.

Era definitivo, esta tarde estaba comprando ropa nueva.

-Si no son celos… ¿qué te pasa con esa tal Aria? – Le pregunté cuando llegamos al tercer piso. Éste estaba casi vacío, solo unos pocos alumnos entrando ya en sus respectivas clases.

-Es simplemente que es ella. Es una grosera y se mete con todo el mundo. –Respondió todavía mosqueada. – Créeme, si te han caído mal todos los demás, a ella la odiarás.

Sentí un escalofrío. Ya había tenido suficientes matones por un día, no me apetecía conocer a más.

-¿Crees que me devorará? –Pregunté en un susurro mientras entrábamos en la clase, por si ella ya se encontraba allí, para que no me escuchase.

-No creo. Lo más probable es que no sepa que existes, que es la mejor manera de evitarla. – Miró a su alrededor un segundo: había una mujer (la que supuse sería la profesora) rebuscando algo y haciendo un escándalo tremendo. Tampoco había demasiados alumnos: dos o tres de pie junto al pequeño escenario que se encontraba en el fondo de la clase, cinco personas sentadas en las sillas charlando, y una pareja al fondo, vestidos de arriba abajo de negro y hablando en susurros. – En seguida vuelvo. – Me dijo Verónica.

Yo cogí asiento, algo cohibido. Nunca había sido así, siempre me había demostrado contestón, atrevido y rebelde. En la academia no se impartían castigos, no creían en ellos, pero yo conseguí llevarme un par de “toques” de atención por parte del director y prácticamente todo el profesorado.

Y sin embargo aquí, en un lugar donde podía mostrarme como yo era verdaderamente, me sentía aterrado. Tal vez solo fuera el periodo de adaptación, debía acostumbrarme a este nuevo mundo. Un mundo lleno de obstáculos, matones y la necesidad de aparentar ser otra persona. Aunque aún así me gustaba. Era un mundo más difícil que en el que yo había vivido, pero eso era lo que le daba un aspecto de aventura, algo que yo deseaba.

Además, aquí había chicas. Y eran guapas. Y otras no. Y algunas se parecían a las estiradas de mi antiguo instituto. Y otras como Verónicas eran simpáticas. Y algunas como la chica de esta mañana eran diferentes. Y eso me gustaba.

La clase se llenó rápido, y lo mejor, nadie me echó una mirada que decía “raro”. Simplemente pasaban de largo y se sentaban en sus sillas.

-¡Clase! – Gritó de repente la profesora; Verónica vino corriendo a mí y se sentó a mi lado. – Por lo visto, tenemos un nuevo alumno.

Como si hubieran presionado un botón, toda la clase se giró hacia mí.

Pero por raro que parezca, no me sentí incómodo.

-¿Quieres presentarte? – La profesora me extendió una mano, como si quisiera ayudarme a levantarme, aunque estaba a unos cuatro metros de mí.

Me puse en pie y subí al escenario.

-¿Nombre?

-Dael Bellanger. – Contesté.

-¿Cuántos años tienes, Dael? – Preguntó la señora moviendo la cabeza, haciendo tintinear sus graciosos rubios rizos.

-Tengo dieci… -Había estado mirando a un punto fijo en la nada. Pero por un momento mi vista la enfocó. La vi a ella. A la misma chica que esta mañana cruzó el pasillo montada en su skate. La misma chica a la que casi atropello aquella misma mañana.

Era hermosa. Tenía el pelo negro y largo, muy largo y muy negro, tan oscuro que junto a la luz le brillaban reflejos azulados. Y sus ojos igual. Tenía una mirada profunda y oscura, una mirada que con verla, te hacía cuestionarte si eras digno de contemplar su belleza. Porque era hermosa. No pude evitar fijarme en que tenía un cuerpo que la misma Afrodita envidiaría. Vestida con el color de la muerte, me parecía la encarnación de la belleza, una belleza oscura de la que no podía apartar los ojos. No llevaba maquillaje, nada. Lo que me hacía pararme a pensar si su belleza podía ser real o yo estaba siendo víctimas de los delirios.

De repente sentí una imperiosa necesidad: quería saber su nombre.

No me di cuenta en un principio, pero ella también me miraba. Me miraba con esos ojos oscuros que parecían esconder mucho odio y rencor. Mucha rabia contenida.

Sacudió la cabeza suavemente y apartó la mirada.

-Tengo dieciséis. – Contesté al fin.

Me sentía un poco aturdido.

-¿Y por qué te has apuntado a música? – Me habló de nuevo la profesora.

-Porque… - Intenté buscar una respuesta inteligente, no iba a decirle a la profesora que era porque creía que era la más fácil de las que quedaban libres. Seguía mirando a aquella chica y de repente recordé la canción que venía escuchando esta mañana, la canción que me había absorbido de tal forma que casi hace que la atropellase. Al final contesté:- Porque supongo que la música es la única que consigue entenderme.

-Buena respuesta. – La profe me guiñó un ojo y me dejó volver a mi asiento.

Le eché una última mirada a ella, y sin perderla de vista en ningún momento volví a mi sitio.

Sentí como una mano se apoyaba en mi hombro y escuché como una voz me hablaba en susurros, dándome la enhorabuena. Pero no presté atención: seguía con los ojos puestos en ella.

Quería saber su nombre.

- Hoy os repartiré una canción a cada uno.- Explicaba la alegre voz de la profesora.- El objetivo será interpretar la canción. He escogido la letra que deberéis cantar teniendo en cuenta como os mostráis a los demás. Por ejemplo, Aria cantará Safe and Sound de su amada Taylor Swift. Dado que ella siempre se muestra fuerte ante todo, vamos a ver como interpretas una canción que significa vulnerabilidad.

La profe estaba mirando hacia donde estaba sentada la chica. Aria…

-¿Crees que es un reto? – Se me abrieron los ojos como platos cuando la chica de los ojos negros contestó.

Aria. La misma chica que Verónica odiaba. La misma chica de la que me había advertido que tuviese cuidado. La misma chica que me había cautivado. La misma chica por la que mi corazón se había acelerado en tres ocasiones que la había visto hoy.

-Quiero verte vulnerable, Aria. Quiero verte llorar. Nunca te he visto llorar. – Le contestó la profesora.

-Eso es porque yo no lloro. –Respondió muy segura de sí misma.

Recordé lo que había visto en su mirada: rencor, odio, rabia.

Estaba seguro de que Verónica se equivocaba y Zennon tenía razón: Aria no era tan mala persona. Lo más probable es que tras toda esa rabia se escondiera una historia devastadora.

-Todos lloramos, Aria. ¡Bien! Colgaré la lista en el corcho, antes de iros, mirad que canción os toca. Dael, tú no tendrás canción, ya participarás en la próxima. Siguiendo con lo que tenía preparado para hoy…

La clase siguió tranquila. Sin nada memorable.

Yo no pude apartar los ojos de Aria. Y por mucho que Verónica se esforzara en llamar mi atención, yo no conseguía concentrarme en otra cosa que no fuera ella.

Ella y su hermosa cabellera apoyada en el hombro del chico alto de al lado.

No era lógico. No tenía por qué. Pues solo sabía eso, su nombre. Pero me sentía… extraño. Me sentía… raro. Algo que nunca había sentido. No con las chicas de mi antiguo instituto.

Creo que sentía… no sé. Tal vez fueran imaginaciones mías. El trastorno del primer día. Porque no existe el amor a primera vista ¿Verdad? Eso era cosa de cuentos de hadas.


5 comentarios:

  1. Ohhh que bonitoo, que sensiblero es nuestro Dael :3 me gusta jajajaja

    ☆

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  2. Me encanta
    Rencor, odio, rabia me gustaría saber porque en su mirada hay todos esos sentimientos, me gustaría saber que se esconde detras de ka coraza de Aria, asi que ya me tienes enganchada a tu novela
    Me da igual si es mas larga que la otra, me leeré todos los capítulos que subas, y tampoco me importa si subes solo uno a la semana ya que ahora tengo mas ganas de que llegue el lunes
    Besos Artista, Andrea

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  3. Uououo entonces esto es desde el punto de vista de Dale :O
    Jajaja qué ingenioso:3
    Nada más leer Aria he pensado en Lucy Hale x'D
    Saludos! :)

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  4. amor a primera vista <3 ahhhh estoy queriendo al romantico hasta ahora de Dael :3 ahhh esperemos que Aria no le cause muchos lios a el..yo ya los veo viniendo jijji Gracias por el cap!!! Artista okiss yaaa me encanto el cap

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