¡Buenas! Antes de dejaros el capítulo tengo un par de cosas que deciros. La primera: no me llaméis "A". Si no os digo mi nombre es porque me gusta volveros un poco locos, además de que no tiene nada de especial, si queréis referiros a mí, hacedlo como artista, mis amigos me llaman así. La segunda: si solo publico un capítulo a la semana es porque no tengo mucho tiempo para escribir entre deberes, exámenes y clases. En realidad tengo 27 capítulos escritos, y 43 organizados. Podría subir capítulo todos los días, pero prefiero tenerlos seguros y subir uno a la semana y así me da tiempo de escribir y no dejaros ninguna semana sin capítulo. Tercero: he estado viendo como va la historia y os puedo decir que va a ser más larga que la otra. Bastante más larga diría yo. Cuarta: .... No, creo que ya está todo. Bueno, lo de siempre: leed, disfrutad, ¡COMENTAD! y espero que os guste.
Dael
-¡Enhorabuena!
Has sobrevivido a tu primera hora en el instituto. –Me felicitó Verónica de
camino a las taquillas.
-Yo
no le veo demasiado logro, he quedado como un auténtico pringado. – Me lamenté.
-También
hay que tener en cuenta que eres cómo un fenómeno. La media estándar de por
aquí es de un cinco raspado. – Dijo Zennon abriendo su taquilla y rebuscando
algo dentro de ella.
-Anímate,
hombre. – Me alentó Verónica. –Ahora tenemos música, y créeme cuando te digo
que la clase es simplemente genial. – Le brillaban los ojos, como si estuviera
emocionada. - La profesora es fantástica
y las clases son como las de un musical, es todo increíble. Y los compañeros de
clase también.
Zennon
carraspeó.
-¿Todos
los compañeros? – Preguntó con las cejas enarcadas.
-Bueno,
casi todos. Exceptuando a Aria Gómez, ella no es fantástica. – El brillo en los
azules ojos de Verónica había desaparecido, en su lugar había un velo de rabia.
-Me
juego algo a que tienes una historia con ella. – Llegué a decir.
-La
chica no es tan mala. – Respondió Zennon en vista de que su prima no soltaba
palabra. – Lo que pasa es que Vero está colada por un tío, y éste a su vez está
colado por Aria. – Se encogió de hombros. – Celos femeninos, sacan lo peor de
nuestras damas.
-¡No
son celos! – Exclamó tensándose todo su diminuto cuerpo.
-El
que lo niegues solo prueba que tengo razón. – Zennon le revolvió el pelo y se
despidió de ambos. – Yo tengo Tecnología, deseadme suerte.
Se
fue escaleras abajo mientras que nosotros subíamos. La marabunta de gente me
empujaba, clavándome codos y uñas. La mayoría soltaba alguna risa al verme,
supongo que por mis pintas.
Era
definitivo, esta tarde estaba comprando ropa nueva.
-Si
no son celos… ¿qué te pasa con esa tal Aria? – Le pregunté cuando llegamos al
tercer piso. Éste estaba casi vacío, solo unos pocos alumnos entrando ya en sus
respectivas clases.
-Es
simplemente que es ella. Es una grosera y se mete con todo el mundo. –Respondió
todavía mosqueada. – Créeme, si te han caído mal todos los demás, a ella la
odiarás.
Sentí
un escalofrío. Ya había tenido suficientes matones por un día, no me apetecía
conocer a más.
-¿Crees
que me devorará? –Pregunté en un susurro mientras entrábamos en la clase, por
si ella ya se encontraba allí, para que no me escuchase.
-No
creo. Lo más probable es que no sepa que existes, que es la mejor manera de
evitarla. – Miró a su alrededor un segundo: había una mujer (la que supuse
sería la profesora) rebuscando algo y haciendo un escándalo tremendo. Tampoco
había demasiados alumnos: dos o tres de pie junto al pequeño escenario que se
encontraba en el fondo de la clase, cinco personas sentadas en las sillas
charlando, y una pareja al fondo, vestidos de arriba abajo de negro y hablando
en susurros. – En seguida vuelvo. – Me dijo Verónica.
Yo
cogí asiento, algo cohibido. Nunca había sido así, siempre me había demostrado
contestón, atrevido y rebelde. En la academia no se impartían castigos, no
creían en ellos, pero yo conseguí llevarme un par de “toques” de atención por
parte del director y prácticamente todo el profesorado.
Y
sin embargo aquí, en un lugar donde podía mostrarme como yo era verdaderamente,
me sentía aterrado. Tal vez solo fuera el periodo de adaptación, debía
acostumbrarme a este nuevo mundo. Un mundo lleno de obstáculos, matones y la
necesidad de aparentar ser otra persona. Aunque aún así me gustaba. Era un
mundo más difícil que en el que yo había vivido, pero eso era lo que le daba un
aspecto de aventura, algo que yo deseaba.
Además,
aquí había chicas. Y eran guapas. Y otras no. Y algunas se parecían a las
estiradas de mi antiguo instituto. Y otras como Verónicas eran simpáticas. Y
algunas como la chica de esta mañana eran diferentes. Y eso me gustaba.
La
clase se llenó rápido, y lo mejor, nadie me echó una mirada que decía “raro”.
Simplemente pasaban de largo y se sentaban en sus sillas.
-¡Clase!
– Gritó de repente la profesora; Verónica vino corriendo a mí y se sentó a mi
lado. – Por lo visto, tenemos un nuevo alumno.
Como
si hubieran presionado un botón, toda la clase se giró hacia mí.
Pero
por raro que parezca, no me sentí incómodo.
-¿Quieres
presentarte? – La profesora me extendió una mano, como si quisiera ayudarme a
levantarme, aunque estaba a unos cuatro metros de mí.
Me
puse en pie y subí al escenario.
-¿Nombre?
-Dael
Bellanger. – Contesté.
-¿Cuántos
años tienes, Dael? – Preguntó la señora moviendo la cabeza, haciendo tintinear
sus graciosos rubios rizos.
-Tengo
dieci… -Había estado mirando a un punto fijo en la nada. Pero por un momento mi
vista la enfocó. La vi a ella. A la misma chica que esta mañana cruzó el
pasillo montada en su skate. La misma chica a la que casi atropello aquella
misma mañana.
Era
hermosa. Tenía el pelo negro y largo, muy largo y muy negro, tan oscuro que
junto a la luz le brillaban reflejos azulados. Y sus ojos igual. Tenía una
mirada profunda y oscura, una mirada que con verla, te hacía cuestionarte si
eras digno de contemplar su belleza. Porque era hermosa. No pude evitar fijarme
en que tenía un cuerpo que la misma Afrodita envidiaría. Vestida con el color
de la muerte, me parecía la encarnación de la belleza, una belleza oscura de la
que no podía apartar los ojos. No llevaba maquillaje, nada. Lo que me hacía
pararme a pensar si su belleza podía ser real o yo estaba siendo víctimas de
los delirios.
De
repente sentí una imperiosa necesidad: quería saber su nombre.
No
me di cuenta en un principio, pero ella también me miraba. Me miraba con esos
ojos oscuros que parecían esconder mucho odio y rencor. Mucha rabia contenida.
Sacudió
la cabeza suavemente y apartó la mirada.
-Tengo
dieciséis. – Contesté al fin.
Me
sentía un poco aturdido.
-¿Y
por qué te has apuntado a música? – Me habló de nuevo la profesora.
-Porque…
- Intenté buscar una respuesta inteligente, no iba a decirle a la profesora que
era porque creía que era la más fácil de las que quedaban libres. Seguía
mirando a aquella chica y de repente recordé la canción que venía escuchando
esta mañana, la canción que me había absorbido de tal forma que casi hace que
la atropellase. Al final contesté:- Porque supongo que la música es la única
que consigue entenderme.
-Buena
respuesta. – La profe me guiñó un ojo y me dejó volver a mi asiento.
Le
eché una última mirada a ella, y sin perderla de vista en ningún momento volví
a mi sitio.
Sentí
como una mano se apoyaba en mi hombro y escuché como una voz me hablaba en
susurros, dándome la enhorabuena. Pero no presté atención: seguía con los ojos
puestos en ella.
Quería
saber su nombre.
- Hoy
os repartiré una canción a cada uno.- Explicaba la alegre voz de la profesora.-
El objetivo será interpretar la canción. He escogido la letra que deberéis
cantar teniendo en cuenta como os mostráis a los demás. Por ejemplo, Aria
cantará Safe and Sound de su amada Taylor Swift. Dado que ella siempre se
muestra fuerte ante todo, vamos a ver como interpretas una canción que
significa vulnerabilidad.
La
profe estaba mirando hacia donde estaba sentada la chica. Aria…
-¿Crees
que es un reto? – Se me abrieron los ojos como platos cuando la chica de los
ojos negros contestó.
Aria.
La misma chica que Verónica odiaba. La misma chica de la que me había advertido
que tuviese cuidado. La misma chica que me había cautivado. La misma chica por
la que mi corazón se había acelerado en tres ocasiones que la había visto hoy.
-Quiero
verte vulnerable, Aria. Quiero verte llorar. Nunca te he visto llorar. – Le
contestó la profesora.
-Eso
es porque yo no lloro. –Respondió muy segura de sí misma.
Recordé
lo que había visto en su mirada: rencor, odio, rabia.
Estaba
seguro de que Verónica se equivocaba y Zennon tenía razón: Aria no era tan mala
persona. Lo más probable es que tras toda esa rabia se escondiera una historia
devastadora.
-Todos
lloramos, Aria. ¡Bien! Colgaré la lista en el corcho, antes de iros, mirad que
canción os toca. Dael, tú no tendrás canción, ya participarás en la próxima.
Siguiendo con lo que tenía preparado para hoy…
La
clase siguió tranquila. Sin nada memorable.
Yo
no pude apartar los ojos de Aria. Y por mucho que Verónica se esforzara en
llamar mi atención, yo no conseguía concentrarme en otra cosa que no fuera
ella.
Ella
y su hermosa cabellera apoyada en el hombro del chico alto de al lado.
No
era lógico. No tenía por qué. Pues solo sabía eso, su nombre. Pero me sentía…
extraño. Me sentía… raro. Algo que nunca había sentido. No con las chicas de mi
antiguo instituto.
Creo
que sentía… no sé. Tal vez fueran imaginaciones mías. El trastorno del primer
día. Porque no existe el amor a primera vista ¿Verdad? Eso era cosa de cuentos
de hadas.
Ohhh que bonitoo, que sensiblero es nuestro Dael :3 me gusta jajajaja
ResponderEliminar☆
Me encanta
ResponderEliminarRencor, odio, rabia me gustaría saber porque en su mirada hay todos esos sentimientos, me gustaría saber que se esconde detras de ka coraza de Aria, asi que ya me tienes enganchada a tu novela
Me da igual si es mas larga que la otra, me leeré todos los capítulos que subas, y tampoco me importa si subes solo uno a la semana ya que ahora tengo mas ganas de que llegue el lunes
Besos Artista, Andrea
Uououo entonces esto es desde el punto de vista de Dale :O
ResponderEliminarJajaja qué ingenioso:3
Nada más leer Aria he pensado en Lucy Hale x'D
Saludos! :)
Yo igual¡¡¡
Eliminaramor a primera vista <3 ahhhh estoy queriendo al romantico hasta ahora de Dael :3 ahhh esperemos que Aria no le cause muchos lios a el..yo ya los veo viniendo jijji Gracias por el cap!!! Artista okiss yaaa me encanto el cap
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