¡Hoola! Aquí traigo el capitulo 15. Que sosita estoy hoy, espera que lo repito, ejem ejm... ¡¡CAPITULO QUINCE!! ASí mejor jajaja, bueno comentar que este es el capitulo... No sé, más "familiar" creo yo, me refiero a que bueno.. ya lo veréis. Ya sabéis, las normas básicas, comentad y leed, bueno más bien leed y comentad xD Y nada más, sed felices gente
Seguimos
caminando hasta que la luna llena, que nos ofrecía el cielo despejado, nos
indicó que era demasiado tarde para seguir caminando. Sin embargo un
presentimiento me decía que siguiéramos aunque fuera un par de metros más, que
encontraríamos algo bueno. Pusieron muchas pegas pero al final todos aceptaron
mi petición.
Otra vez
tenía razón, nos paramos con la boca abierta y los ojos como platos ante lo que
claramente era la entrada al laberinto SinRetorno. Una muralla de piedra, con
enredaderas de un verde oscuro se extiende mucho más allá de donde llega la
vista. A ojo parece que mide unos cuatro metros o más. Me elevo a ver hasta
donde se extiende. Pero por mucho que me siga elevando tratando de ver el
final, no lo encuentro. Parece que jamás acaba. El muro hecho de piedras, junto
con las plantas silvestres cubriéndolo me da la sensación de castillo. La forma
de puerta, junto con unas letras en lo alto, hechas de un metal que parece oro,
pone claramente “Laberinto SinRetorno”.
Y un cartel un poco más abajo advierte de los peligros que ya me había contado
Kai.
- Estamos a
un paso menos de Elliot- me dice Dario mientras aprieta mi mano. (La cual
todavía no me había soltado).
-
Deberíamos dormir aquí, en la entrada, y entrar mañana – sugiero.
- De acuerdo
yo haré la primera guardia- se ofrece Kai
- No. Todos
necesitamos descansar. Propongo subirnos a ese árbol y dormir allí. En lo alto
es imposible que nos ataque nada. – digo con mi mejor sonrisa.
- De
acuerdo. – acepta Atara- iré a por algo de madera para asar esa estupenda
carne.
Se va y
pronto vuelve con un montón de ramas de diversos tamaños. Las apilamos para
hacer una hoguera. Limpio los gansos mientras Kai hace un no sé que con las
setas. Da igual teniendo carne no pienso comerme eso. Los ponemos al fuego una
vez que he terminado de limpiarlos. Me he llevado un montón de carne junto con
la piel, pero para ser la primera vez que desplumo a un animal no ha ido tan
mal. Nos lo comemos, relamiéndonos con su exquisito sabor. Tras ello apagamos
el fuego y trepamos al árbol más cercano a la entrada. Una rara versión de las
que hay en este sitio. Dario se aposenta en una rama baja y gorda. Dice que ya
que sabe con seguridad que se va a caer prefiere que sea de una altura no
mortal. Sin embargo yo trepo a lo alto y me acuesto sobre cuatro ramas que se
entrelazan y reposo mi cabeza sobre la chaqueta hecha un ovillo. Me voy a
dormir pensando en que estoy un paso más cerca de encontrar a mi odioso pero
querido hermano.
Nos
levantamos entusiasmados (al igual que aterrorizados). Nos ponemos a la vez al
frente de la puerta, con los corazones latiendo como al galope de un caballo.
-
¿Preparados?- pregunta Kai enlazando sus dedos de una mano con los míos y los
de la otra con los de su hermana.
- ¿Listos?-
pregunta a su vez Dario agarrando mi mano fuertemente, con miedo a que se
suelten. Como pasó al llegar aquí con la mano de Elliot.
Asentimos
frenéticamente. 3… puede que no sea tan malo, 2… seguro que solo son cuentos,
1… o puede que no. ¡Ya! Ya está. Damos el primer paso entrando todos a la vez.
Mientras vegetación aparece de la nada para cerrarnos el paso evitando que
huyamos de nuestro destino. Aprieto la mano de Dario y la de Kai hasta tal
punto que veo como aprietan los dientes por el dolor. Ya podría Kai haberme mentido
y decirme que esto era un jardín cargado de rosas, así no estaría haciendo un
gran esfuerzo por no hacérmelo encima.
- ¿No os
parece el castillo de una princesa en un cuento de hadas? – pregunto en voz
alta.
Sus paredes
de piedra le dan un aspecto antiguo. Cada piedra había sido elegida para
encajar junto con las demás en un acabado perfecto. Junto con las magníficas
rosas que florecen de entre éstas y el tenue brillo del sol haciendo saltar
chispas del suelo cubierto por una pequeña aunque densa niebla que no supera la
altura de los tobillos. A cada diez metros, o así, de la piedra salen lámparas
de aceite, que resplandecen con una tenue luz, proyectando sombras fantasmales
en los muros. El cielo teñido por los colores anaranjados del amanecer le da cierto
aspecto de ensueño. La suave brisa cálida proveniente del norte azota la piel
estremeciéndola de placer. Todo ello dando el efecto de que estemos en el
palacio de una bella doncella.
- Recuerda,
que la mayoría de los castillos, están custodiados por dragones sanguinarios –
me responde Atara con voz trémula.
- Lo
recordaremos- dice Dario apretándome la mano y lazándome esa mirada de “no te
preocupes todo saldrá bien”. Y sinceramente espero que no se equivoque.
La niebla
que había a nuestros pies va elevándose conforme avanzamos. Cuanta más altura
cobra más hermosa se vuelve. Su espesor va adquiriendo colores como si fuese
gotas de agua reflejando un intenso y maravilloso arco iris. A pesar de que a
penas ves lo que tienes ante tus narices, la pureza de los colores hace bien a
la vista. Envolviéndonos (por lo menos envolviéndome) en una mágica atmósfera
fuera de cualquier amenaza. Un muro de protección inquebrantable.
Puesto que
esto es un laberinto, hemos decidido seguir un método para no andar en círculos.
Se trata de girar siempre a la derecha, así si nos separamos acabaremos por
encontrarnos. Y con los cuchillos de Atara y Kai hacer una marca por cada
esquina en la que hayamos girado. A pesar de que yo sé que es una estupidez,
puesto que recuerdo muy bien lo que Kai dijo del continuo cambio de los caminos
del laberinto.
Las rosas
que antes sobresalían de la muralla de piedra ahora la cubren por completo. Una
pared de prímulas de los rojos y rosas más puros que yo haya visto jamás.
Incluso Dario, el que ha estado todo el tiempo tenso por el miedo, se le escapa
un suspiro de admiración por la belleza de este paisaje que se encuentra en la
guarida de un demonio. Si, aún pensando en demonios no puedo dejar de sentirme
atraída ante tal belleza.
Seguimos
caminando (yo sin soltar la mano de Dario, obviamente). Se empiezan a escuchar,
de manera muy débil, pero se escucha, como si algo se arrastrase. Un sonido
como el de serpiente reptando por las paredes. Y tampoco hace falta ser un
genio, con haber escuchado lo que Kai nos ha contado de este sitio se sabe que
es ese sonido, y que no son reptiles. Sino las hermosas rosas cerrándose tras
nosotros cambiando repentina y constantemente el camino a seguir.
Acorralándonos para enfrentarnos a una bestia, un demonio, un algo para poder
salir de aquí (con Elliot, por supuesto).
Caminamos
poco más, unos ciento cincuenta metros, antes de pararnos ante un claro en
medio del laberinto. Un sauce llorón de un verde azulado yace en el centro,
dando sombra a un estanque de agua límpida y cristalina. Perfectos nenúfares,
que parecen réplicas exactas al anterior flotan en el agua. Algunas plantas,
como juncos, florecen alrededor del ovalado estanque. Las paredes repletas de
hermosas rosas se elevan para entrelazar una cúpula sobre nosotros con sus
tallos llenos de espinas, dando la impresión de barrotes como en una celda,
pero son de un verde claro y puro que cualquier impresión diferente a la de
palacio está fuera de lugar. El suelo de una tierra fresca y humedad; se es
capaz de sentir su fertilidad aun llevando puestas las botas. El aire con un
olor a la hierba recién cortada y una frescura propia del mar nos llena.
Una silueta
sin rostro yace bajo la sombra del sauce remojando sus enormes pies en el
límpido estanque. No se distingue, ni si quiera si es chico o chica, aunque
Dario y yo sabemos quién es, y que a veces puede ser peor que la bruja de
hielo. A esa silueta se le dibujan dos ojos de color azul turquesa que nos ríen
divertidos, al igual que se le dibuja una sonrisa que muestra sus blancos y
perfectamente alineados dientes. Si, esa misma sonrisa que siempre utiliza
cuando quiere seducir a una chica para saborearla y luego ir a por otra (ya lo
sé mi hermano puede ser un cerdo).
Mis pies
actúan sin que el cerebro les haya ordenado nada, siguen lo que el corazón les
dice y corren hacia mi hermano. El da algunos pasos tambaleándose y me abraza.
Se lo devuelvo. Las lágrimas saladas de pura y sincera felicidad resbalan por
mi cara empapando la mugrienta camiseta verde fosforescente de Nike que siempre
lleva Elliot. Noto que mi camiseta también se moja. ¡Dios! ¡Por fin! ¡Lo he
encontrado! No me he dado cuenta de lo importante que es mi hermano par a mí, a
pesar de que nos peleemos, de que no coincidamos en muchas cosas (por no decir
en todas) pero es mi hermano, le quiero y no sé qué haría sin él.
Una vez que
me relajo un poco al saber que es sólido, (comprobar que tiene pulso), y
comprobar que no es un demonio como en mi sueño (Sí, esa cosa me sigue
aterrorizando), me separo, dando paso a Dario que le da un abrazo. Ya sabes uno
de esos abrazos de tíos que se dan una palmada muy sonora en la espalda, porque
creen que darse un abrazo normal es de maricones e intentan hacerse los machos
a pesar de que quieren quedarse junto con su amigo. Atara y Kai que han estado
observando la emotiva escena se acercan y le dan la mano. Bueno, Atara abre la
boca con intención de decir algo más, pero solo se presenta, y le explica por
encima que me ha estado ayudando. Elliot se lo agradece, y vamos a ver, Elliot
siempre ha sido muy impulsivo y no puede evitarlo. Le da un gran abrazo y dos
sonoros besos en las mejillas. Atara se pone más roja que un inglés tostado al
sol.
- Gracias,
te agradezco de verdad que ayudaras a mi hermana - dice con su sonrisa más
seductora. Bueno mejor que ligue con Atara así cuando le diga que estoy con
Dario no flipará en colores. Tanto como cuando le diga quienes son nuestros
padres.
Nos
sentamos alrededor del estanque. Elliot enciende una fogata, cosa que no sabía
que supiese hacer. Y nos relajamos, Kai comienza a contar por lo que hemos
pasado; Dario le cuenta lo valiente que fui (jamás me cansaré de que hablé así
de mí); Atara tontea un poco con mi hermano (¡Aj!), todo mientras yo escucho
callada, intentando averiguar cuál es la forma correcta de explicarle que somos
adoptados, que nuestros padres son dos poderosos dioses, que en nuestra mano
está el destino de ambas dimensiones y lo que supongo que peor llevará es que
debemos asistir a clases para poder aprender a llamar a un elemento y que nos
devuelva a casa. Si, no será tan difícil explicarlo, pero si entenderlo, yo
tampoco lo he acabado de comprender.
-
¿Conociste a nuestros padres? – me sorprende preguntando mi hermano, cambiando
radicalmente de tema. Estaban hablando sobre los peligros de este sitio, para
variar.
- ¿Cómo
sabes lo de… lo de ser adoptados y demás? – pregunto a mi vez
- Lo sentí.
Realmente lo vi. Al principio pensé que era un sueño, que me estaba volviendo
loco. En realidad no hace falta que me contéis lo que habéis pasado porque lo
vi todo, desde la perspectiva que tenía Alex. –hace una pausa para ver nuestra
cara de absoluto y comprensible asombro. – sé que estuvisteis en un cueva en un
bosque muy chungo, que te atacaron, Dario. También vi como os encontrasteis –
dice haciendo un gesto con la cabeza señalando a los hermanos – lo de los
dioses, vi a papá y a mamá, si es que se les puede llamar así, mamá era la cosa
más hermosa que he visto jamás y nuestro padre bueno, no era el mejor del mundo
pero te salvó, y te quiere
- Nos
quiere - le corrijo yo.
- Además
sentía todo lo que sentías tú, fantasmita. Lo que fue algo demasiado
desagradable cuando tú y mi mejor amigo decidisteis enrollaros. – dice poniendo
un mueca de asco y una sonrisa burlona.
Miro de
reojo a Dario y veo como va adoptando ese color sonrosado hasta ponerse casi
tan rojo como antes se puso Atara. Yo intento buscar las palabras adecuadas.
Pero en lugar de explicarle que de verdad me gusta Dario, cambió radicalmente
de tema.
- Yo
también creo que la diosa del agua era hermosa – digo nerviosamente.
- No me
cambies de tema ¿por qué de todos los tíos que hay por ahí tuviste que elegir a
uno que fuese mi amigo?
Abrí la
boca para decir algo, no sé el que, algo para defenderme, pero Dario se me
adelantó.
- En
verdad, yo la elegí a ella. Cuando tenía nueve años y ella ocho. Y ni se te
ocurra decir esa gilipollada de que como es tu hermana no puedo salir con ella
¿de acuerdo? Porque es muy sencillo, yo la quiero ella me quiere. Y punto -
¡Dios! Acaba de decir quiero, acaba de decir que me quiere. “yo también te
quiero” pienso, pero la conmoción de las palabras no me deja hablar apenas.
Apenas me deja respirar.
- Volviendo
al tema de que veías lo que yo veía, ¿también viste mis sueños? – pregunto con
delicadeza
- ¿te
refieres al sueño en la que Ella se envolvía en llamas y amaneciste con una
quemadura en el brazo? – se levanta la manga de la chaqueta que se había puesto
y nos muestra una quemadura idéntica a la mía. – sí, algo así. ¿Sabes no mola
mucho estar veinticuatro horas metido en tu mente?
- Pues a mí
tampoco me hace mucha gracia el que estés metido en mi cabeza
- Es uno de
los poderes – dice Kai – al igual que tú invocas la lluvia, o consigues hacer
reacciones con tus sentimientos. Elliot puede meterse en la mente de las
personas con las que tiene un vínculo emocional. Si lo desease sería capaz de
meterse en la mente de Dario, puesto que ellos son amigos y comparten un
vínculo.
- Mola, así
si a mi amigo le da por hacer algo con mi dulce fantasmita, algo no apto para
su edad me lo comeré. O mejor en cuanto aprenda a estallar cosas le haré que le
estalle la…
- Vale,
captado dejémoslo ya. – interrumpo antes
de que esos dos comiencen la tercera guerra mundial (o en este caso dimensional
jeje). – Kai y Atara ahora que tenemos a Elliot nos podrías decir cómo o que
tenemos que hacer para matar, desterrar o incinerar a Ella y evitar que dos
dimensiones estallen en chispas.
- Pues… -
comienza a decir Kai
- La
verdad… - comienza a su vez Atara
- No tenéis
ni idea ¿no es así? – termina Elliot por ellos.
- Si
posiblemente – dice Kai
- No lo
sabemos, para nada – dice Atara al mismo tiempo.
- Se supone
que en cuanto lleguéis a la escuela y comuniquéis que sois Celestiales os lo
dirán. Conocemos a la directora y a pesar de que nos echó podemos contar con
ella y por eso sabemos que está de nuestro lado y no es un lacayo de Ella.
- Si os
echaron por la broma de Kai, ¿encerrar a la hija del director en un armario con
un buldog? Muy buena tío – dice mientras le choca los puños.
- Chicos… -
suspira Atara.
- A ver
chicos centraros. Tenemos que salir de este laberinto cuanto antes – digo
- ¿Alguna
idea?- pregunta Dario
- No nos
separemos, bajo ningún concepto – dice Kai
- Id de la
mano de alguien, así si las plantas intentan separarnos, cosa que seguramente
harán estaréis con alguien. – nos ordena Atara
- Yo voy
con Alex, si quieres claro – me dice Dario
- Encantada
– le sonrío
- Si esos
dos tortolitos van juntos yo voy con la chica guapa con ojos de oro- dice
Elliot
- Kai te
toco ir solo – dice Atara aceptando la mano que le había ofrecido mi hermano.
Empezamos
la marcha. Dario pone su brazo sobre mis hombros y me resulta agradable la
calidez de su cuerpo. Atara y Elliot tontean como dos verdaderos adolescentes
(¡Aj! Otra vez). Kai simplemente va concentrado en posibles atacantes.

awwww k bien que por fin lo ha encontradooooo!!! Por cierto, tengo un blog nuevo, www.quiennoslopodriadecir.blogspot.com , pasate si puedes porfins. :))
ResponderEliminarOkeeey Prim, en cuanto tenga un ratico, me paso y te critico jajajjaja es broma..
EliminarGracias por comentar L.
me gusta la historia,es entretenida y original pero para mi gusto le falta algo de romance
ResponderEliminarGracias por tu opinion ser anonimo :)
EliminarY supongo que tienes razon, intentare mejorarlo en ese aspecto (aunque aviso que soy muuuy mala) Bessos
me encantan todos los capitulos me los e leido todos en dos dias cuando subes el siguiente?
ResponderEliminarGracias Caroline jaja El siguiente estará listo mañana o el sábado, pero lo subiré fijo antes de la próxima semana
EliminarOOh!! Que preciosidad de historia, como me gustan Alex & Dario!! me encanta la historia, Ya te afiliado guapa!! En serio, la historia esta super chula y el blog... NI TE CUENTO!!
ResponderEliminarBesos (Espero impaciente el siguiente)
Muuuchisimas gracias, no sabeis lo que significan estos comentarios para mí jejej El siguiente intentare que esté esta tarde bessoos
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