Capitulo 15

26/1/13

¡Hoola! Aquí traigo el capitulo 15. Que sosita estoy hoy, espera que lo repito, ejem ejm... ¡¡CAPITULO QUINCE!! ASí mejor jajaja, bueno comentar que este es el capitulo... No sé, más "familiar" creo yo, me refiero a que bueno.. ya lo veréis. Ya sabéis, las normas básicas, comentad y leed, bueno más bien leed y comentad xD Y nada más, sed felices gente 




Seguimos caminando hasta que la luna llena, que nos ofrecía el cielo despejado, nos indicó que era demasiado tarde para seguir caminando. Sin embargo un presentimiento me decía que siguiéramos aunque fuera un par de metros más, que encontraríamos algo bueno. Pusieron muchas pegas pero al final todos aceptaron mi petición.

Otra vez tenía razón, nos paramos con la boca abierta y los ojos como platos ante lo que claramente era la entrada al laberinto SinRetorno. Una muralla de piedra, con enredaderas de un verde oscuro se extiende mucho más allá de donde llega la vista. A ojo parece que mide unos cuatro metros o más. Me elevo a ver hasta donde se extiende. Pero por mucho que me siga elevando tratando de ver el final, no lo encuentro. Parece que jamás acaba. El muro hecho de piedras, junto con las plantas silvestres cubriéndolo me da la sensación de castillo. La forma de puerta, junto con unas letras en lo alto, hechas de un metal que parece oro, pone claramente “Laberinto SinRetorno”. Y un cartel un poco más abajo advierte de los peligros que ya me había contado Kai.

- Estamos a un paso menos de Elliot- me dice Dario mientras aprieta mi mano. (La cual todavía no me había soltado).

- Deberíamos dormir aquí, en la entrada, y entrar mañana – sugiero.

- De acuerdo yo haré la primera guardia- se ofrece Kai

- No. Todos necesitamos descansar. Propongo subirnos a ese árbol y dormir allí. En lo alto es imposible que nos ataque nada. – digo con mi mejor sonrisa.

- De acuerdo. – acepta Atara- iré a por algo de madera para asar esa estupenda carne.

Se va y pronto vuelve con un montón de ramas de diversos tamaños. Las apilamos para hacer una hoguera. Limpio los gansos mientras Kai hace un no sé que con las setas. Da igual teniendo carne no pienso comerme eso. Los ponemos al fuego una vez que he terminado de limpiarlos. Me he llevado un montón de carne junto con la piel, pero para ser la primera vez que desplumo a un animal no ha ido tan mal. Nos lo comemos, relamiéndonos con su exquisito sabor. Tras ello apagamos el fuego y trepamos al árbol más cercano a la entrada. Una rara versión de las que hay en este sitio. Dario se aposenta en una rama baja y gorda. Dice que ya que sabe con seguridad que se va a caer prefiere que sea de una altura no mortal. Sin embargo yo trepo a lo alto y me acuesto sobre cuatro ramas que se entrelazan y reposo mi cabeza sobre la chaqueta hecha un ovillo. Me voy a dormir pensando en que estoy un paso más cerca de encontrar a mi odioso pero querido hermano.

Nos levantamos entusiasmados (al igual que aterrorizados). Nos ponemos a la vez al frente de la puerta, con los corazones latiendo como al galope de un caballo.

- ¿Preparados?- pregunta Kai enlazando sus dedos de una mano con los míos y los de la otra con los de su hermana.

- ¿Listos?- pregunta a su vez Dario agarrando mi mano fuertemente, con miedo a que se suelten. Como pasó al llegar aquí con la mano de Elliot.

Asentimos frenéticamente. 3… puede que no sea tan malo, 2… seguro que solo son cuentos, 1… o puede que no. ¡Ya! Ya está. Damos el primer paso entrando todos a la vez. Mientras vegetación aparece de la nada para cerrarnos el paso evitando que huyamos de nuestro destino. Aprieto la mano de Dario y la de Kai hasta tal punto que veo como aprietan los dientes por el dolor. Ya podría Kai haberme mentido y decirme que esto era un jardín cargado de rosas, así no estaría haciendo un gran esfuerzo por no hacérmelo encima.

- ¿No os parece el castillo de una princesa en un cuento de hadas? – pregunto en voz alta.

Sus paredes de piedra le dan un aspecto antiguo. Cada piedra había sido elegida para encajar junto con las demás en un acabado perfecto. Junto con las magníficas rosas que florecen de entre éstas y el tenue brillo del sol haciendo saltar chispas del suelo cubierto por una pequeña aunque densa niebla que no supera la altura de los tobillos. A cada diez metros, o así, de la piedra salen lámparas de aceite, que resplandecen con una tenue luz, proyectando sombras fantasmales en los muros. El cielo teñido por los colores anaranjados del amanecer le da cierto aspecto de ensueño. La suave brisa cálida proveniente del norte azota la piel estremeciéndola de placer. Todo ello dando el efecto de que estemos en el palacio de una bella doncella.

- Recuerda, que la mayoría de los castillos, están custodiados por dragones sanguinarios – me responde Atara con voz trémula.

- Lo recordaremos- dice Dario apretándome la mano y lazándome esa mirada de “no te preocupes todo saldrá bien”. Y sinceramente espero que no se equivoque.

La niebla que había a nuestros pies va elevándose conforme avanzamos. Cuanta más altura cobra más hermosa se vuelve. Su espesor va adquiriendo colores como si fuese gotas de agua reflejando un intenso y maravilloso arco iris. A pesar de que a penas ves lo que tienes ante tus narices, la pureza de los colores hace bien a la vista. Envolviéndonos (por lo menos envolviéndome) en una mágica atmósfera fuera de cualquier amenaza. Un muro de protección inquebrantable.

Puesto que esto es un laberinto, hemos decidido seguir un método para no andar en círculos. Se trata de girar siempre a la derecha, así si nos separamos acabaremos por encontrarnos. Y con los cuchillos de Atara y Kai hacer una marca por cada esquina en la que hayamos girado. A pesar de que yo sé que es una estupidez, puesto que recuerdo muy bien lo que Kai dijo del continuo cambio de los caminos del laberinto.

Las rosas que antes sobresalían de la muralla de piedra ahora la cubren por completo. Una pared de prímulas de los rojos y rosas más puros que yo haya visto jamás. Incluso Dario, el que ha estado todo el tiempo tenso por el miedo, se le escapa un suspiro de admiración por la belleza de este paisaje que se encuentra en la guarida de un demonio. Si, aún pensando en demonios no puedo dejar de sentirme atraída ante tal belleza.

Seguimos caminando (yo sin soltar la mano de Dario, obviamente). Se empiezan a escuchar, de manera muy débil, pero se escucha, como si algo se arrastrase. Un sonido como el de serpiente reptando por las paredes. Y tampoco hace falta ser un genio, con haber escuchado lo que Kai nos ha contado de este sitio se sabe que es ese sonido, y que no son reptiles. Sino las hermosas rosas cerrándose tras nosotros cambiando repentina y constantemente el camino a seguir. Acorralándonos para enfrentarnos a una bestia, un demonio, un algo para poder salir de aquí (con Elliot, por supuesto).

Caminamos poco más, unos ciento cincuenta metros, antes de pararnos ante un claro en medio del laberinto. Un sauce llorón de un verde azulado yace en el centro, dando sombra a un estanque de agua límpida y cristalina. Perfectos nenúfares, que parecen réplicas exactas al anterior flotan en el agua. Algunas plantas, como juncos, florecen alrededor del ovalado estanque. Las paredes repletas de hermosas rosas se elevan para entrelazar una cúpula sobre nosotros con sus tallos llenos de espinas, dando la impresión de barrotes como en una celda, pero son de un verde claro y puro que cualquier impresión diferente a la de palacio está fuera de lugar. El suelo de una tierra fresca y humedad; se es capaz de sentir su fertilidad aun llevando puestas las botas. El aire con un olor a la hierba recién cortada y una frescura propia del mar nos llena.

Una silueta sin rostro yace bajo la sombra del sauce remojando sus enormes pies en el límpido estanque. No se distingue, ni si quiera si es chico o chica, aunque Dario y yo sabemos quién es, y que a veces puede ser peor que la bruja de hielo. A esa silueta se le dibujan dos ojos de color azul turquesa que nos ríen divertidos, al igual que se le dibuja una sonrisa que muestra sus blancos y perfectamente alineados dientes. Si, esa misma sonrisa que siempre utiliza cuando quiere seducir a una chica para saborearla y luego ir a por otra (ya lo sé mi hermano puede ser un cerdo).

Mis pies actúan sin que el cerebro les haya ordenado nada, siguen lo que el corazón les dice y corren hacia mi hermano. El da algunos pasos tambaleándose y me abraza. Se lo devuelvo. Las lágrimas saladas de pura y sincera felicidad resbalan por mi cara empapando la mugrienta camiseta verde fosforescente de Nike que siempre lleva Elliot. Noto que mi camiseta también se moja. ¡Dios! ¡Por fin! ¡Lo he encontrado! No me he dado cuenta de lo importante que es mi hermano par a mí, a pesar de que nos peleemos, de que no coincidamos en muchas cosas (por no decir en todas) pero es mi hermano, le quiero y no sé qué haría sin él.

Una vez que me relajo un poco al saber que es sólido, (comprobar que tiene pulso), y comprobar que no es un demonio como en mi sueño (Sí, esa cosa me sigue aterrorizando), me separo, dando paso a Dario que le da un abrazo. Ya sabes uno de esos abrazos de tíos que se dan una palmada muy sonora en la espalda, porque creen que darse un abrazo normal es de maricones e intentan hacerse los machos a pesar de que quieren quedarse junto con su amigo. Atara y Kai que han estado observando la emotiva escena se acercan y le dan la mano. Bueno, Atara abre la boca con intención de decir algo más, pero solo se presenta, y le explica por encima que me ha estado ayudando. Elliot se lo agradece, y vamos a ver, Elliot siempre ha sido muy impulsivo y no puede evitarlo. Le da un gran abrazo y dos sonoros besos en las mejillas. Atara se pone más roja que un inglés tostado al sol.

- Gracias, te agradezco de verdad que ayudaras a mi hermana - dice con su sonrisa más seductora. Bueno mejor que ligue con Atara así cuando le diga que estoy con Dario no flipará en colores. Tanto como cuando le diga quienes son nuestros padres.

Nos sentamos alrededor del estanque. Elliot enciende una fogata, cosa que no sabía que supiese hacer. Y nos relajamos, Kai comienza a contar por lo que hemos pasado; Dario le cuenta lo valiente que fui (jamás me cansaré de que hablé así de mí); Atara tontea un poco con mi hermano (¡Aj!), todo mientras yo escucho callada, intentando averiguar cuál es la forma correcta de explicarle que somos adoptados, que nuestros padres son dos poderosos dioses, que en nuestra mano está el destino de ambas dimensiones y lo que supongo que peor llevará es que debemos asistir a clases para poder aprender a llamar a un elemento y que nos devuelva a casa. Si, no será tan difícil explicarlo, pero si entenderlo, yo tampoco lo he acabado de comprender.

- ¿Conociste a nuestros padres? – me sorprende preguntando mi hermano, cambiando radicalmente de tema. Estaban hablando sobre los peligros de este sitio, para variar.

- ¿Cómo sabes lo de… lo de ser adoptados y demás? – pregunto a mi vez

- Lo sentí. Realmente lo vi. Al principio pensé que era un sueño, que me estaba volviendo loco. En realidad no hace falta que me contéis lo que habéis pasado porque lo vi todo, desde la perspectiva que tenía Alex. –hace una pausa para ver nuestra cara de absoluto y comprensible asombro. – sé que estuvisteis en un cueva en un bosque muy chungo, que te atacaron, Dario. También vi como os encontrasteis – dice haciendo un gesto con la cabeza señalando a los hermanos – lo de los dioses, vi a papá y a mamá, si es que se les puede llamar así, mamá era la cosa más hermosa que he visto jamás y nuestro padre bueno, no era el mejor del mundo pero te salvó, y te quiere

- Nos quiere - le corrijo yo.

- Además sentía todo lo que sentías tú, fantasmita. Lo que fue algo demasiado desagradable cuando tú y mi mejor amigo decidisteis enrollaros. – dice poniendo un mueca de asco y una sonrisa burlona.

Miro de reojo a Dario y veo como va adoptando ese color sonrosado hasta ponerse casi tan rojo como antes se puso Atara. Yo intento buscar las palabras adecuadas. Pero en lugar de explicarle que de verdad me gusta Dario, cambió radicalmente de tema.

- Yo también creo que la diosa del agua era hermosa – digo nerviosamente.

- No me cambies de tema ¿por qué de todos los tíos que hay por ahí tuviste que elegir a uno que fuese mi amigo?

Abrí la boca para decir algo, no sé el que, algo para defenderme, pero Dario se me adelantó.

- En verdad, yo la elegí a ella. Cuando tenía nueve años y ella ocho. Y ni se te ocurra decir esa gilipollada de que como es tu hermana no puedo salir con ella ¿de acuerdo? Porque es muy sencillo, yo la quiero ella me quiere. Y punto - ¡Dios! Acaba de decir quiero, acaba de decir que me quiere. “yo también te quiero” pienso, pero la conmoción de las palabras no me deja hablar apenas. Apenas me deja respirar.

- Volviendo al tema de que veías lo que yo veía, ¿también viste mis sueños? – pregunto con delicadeza

- ¿te refieres al sueño en la que Ella se envolvía en llamas y amaneciste con una quemadura en el brazo? – se levanta la manga de la chaqueta que se había puesto y nos muestra una quemadura idéntica a la mía. – sí, algo así. ¿Sabes no mola mucho estar veinticuatro horas metido en tu mente?

- Pues a mí tampoco me hace mucha gracia el que estés metido en mi cabeza

- Es uno de los poderes – dice Kai – al igual que tú invocas la lluvia, o consigues hacer reacciones con tus sentimientos. Elliot puede meterse en la mente de las personas con las que tiene un vínculo emocional. Si lo desease sería capaz de meterse en la mente de Dario, puesto que ellos son amigos y comparten un vínculo.

- Mola, así si a mi amigo le da por hacer algo con mi dulce fantasmita, algo no apto para su edad me lo comeré. O mejor en cuanto aprenda a estallar cosas le haré que le estalle la…

- Vale, captado dejémoslo ya.  – interrumpo antes de que esos dos comiencen la tercera guerra mundial (o en este caso dimensional jeje). – Kai y Atara ahora que tenemos a Elliot nos podrías decir cómo o que tenemos que hacer para matar, desterrar o incinerar a Ella y evitar que dos dimensiones estallen en chispas.

- Pues… - comienza a decir Kai

- La verdad… - comienza a su vez Atara

- No tenéis ni idea ¿no es así? – termina Elliot por ellos.

- Si posiblemente – dice Kai

- No lo sabemos, para nada – dice Atara al mismo tiempo.

- Se supone que en cuanto lleguéis a la escuela y comuniquéis que sois Celestiales os lo dirán. Conocemos a la directora y a pesar de que nos echó podemos contar con ella y por eso sabemos que está de nuestro lado y no es un lacayo de Ella.

- Si os echaron por la broma de Kai, ¿encerrar a la hija del director en un armario con un buldog? Muy buena tío – dice mientras le choca los puños.

- Chicos… - suspira Atara.

- A ver chicos centraros. Tenemos que salir de este laberinto cuanto antes – digo

- ¿Alguna idea?- pregunta Dario

- No nos separemos, bajo ningún concepto – dice Kai

- Id de la mano de alguien, así si las plantas intentan separarnos, cosa que seguramente harán estaréis con alguien. – nos ordena Atara

- Yo voy con Alex, si quieres claro – me dice Dario

- Encantada – le sonrío

- Si esos dos tortolitos van juntos yo voy con la chica guapa con ojos de oro- dice Elliot

- Kai te toco ir solo – dice Atara aceptando la mano que le había ofrecido mi hermano.

Empezamos la marcha. Dario pone su brazo sobre mis hombros y me resulta agradable la calidez de su cuerpo. Atara y Elliot tontean como dos verdaderos adolescentes (¡Aj! Otra vez). Kai simplemente va concentrado en posibles atacantes.





8 comentarios:

  1. awwww k bien que por fin lo ha encontradooooo!!! Por cierto, tengo un blog nuevo, www.quiennoslopodriadecir.blogspot.com , pasate si puedes porfins. :))

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    1. Okeeey Prim, en cuanto tenga un ratico, me paso y te critico jajajjaja es broma..
      Gracias por comentar L.

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  2. me gusta la historia,es entretenida y original pero para mi gusto le falta algo de romance

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    1. Gracias por tu opinion ser anonimo :)
      Y supongo que tienes razon, intentare mejorarlo en ese aspecto (aunque aviso que soy muuuy mala) Bessos

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  3. me encantan todos los capitulos me los e leido todos en dos dias cuando subes el siguiente?

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    1. Gracias Caroline jaja El siguiente estará listo mañana o el sábado, pero lo subiré fijo antes de la próxima semana

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  4. OOh!! Que preciosidad de historia, como me gustan Alex & Dario!! me encanta la historia, Ya te afiliado guapa!! En serio, la historia esta super chula y el blog... NI TE CUENTO!!
    Besos (Espero impaciente el siguiente)

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    1. Muuuchisimas gracias, no sabeis lo que significan estos comentarios para mí jejej El siguiente intentare que esté esta tarde bessoos

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